Brasil: suspenden al gobernador de Río de Janeiro por un escándalo de corrupción en pandemia

Wilson Witzel será suspendido al menos por seis meses, acusado de compras irregulares vinculadas a la pandemia de coronavirus. Para el gobernador, Jair Bolsonaro está involucrado en su supensión   

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de ordenó la suspensión del gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, en el marco de supuestas irregularidades en contratos adjuicados durante la pandemia de coronavirus. La medida tiene un plazo inicial de 180 días y también le prohíbe a Witzel ingresar a la sede del gobierno o comunicarse con funcionarios.  

La Procuración General de la República (PGR) afirma tener pruebas que ubican a Witzel "en la cúspide de la pirámide" de una estructura de corrupción vinculada a la malversación de recursos públicos y lavado de activos.

Además de Witzel, la investigación involucra a su esposa, Helena Witzel, Cláudio Castro (vicegobernador de Rio de Janeiro, que reemplazará temporalmente a Witzel), André Ceciliano (presidente de la Asamblea Legislativa) y  Everaldo Dias Pereira (presidente del Partido Social Cristiano, al que pertenece Witzel), entre otros. En total, hay 17 órdenes de captura, 6 preventivas y 11 temporales, y 84 allanamientos e incautaciones.

El esquema fue relevado por el exsecretario de Salud de Río de Janeiro, Edmar Santos, que firmó un acuerdo de delación premiada semanas atrás, luego de ser detenido en un operativo coordinado por el Ministerio Público de Río de Janeiro. Los investigadores le encontraron  8,5 millones de reales (u$s 1,5 millones) en efectivo. Santos había sido reemplazado en la cartera por Fernando Ferry, quien también tuvo que renunciar en el marco de un caso de corrupción.

Según la PGR, entre marzo y mayo pasado, tres grupos empresariales realizaron una serie de pagos indebidos a funcionarios –Witzel se habría beneficiado al menos de 25– en el marco de una disputa entre las empresas por beneficios del gobierno estatal. En este contexto, las empresas se habrían repartido las principales carteras del Estado local, entre ellas la Secretaría de Salud,  para implementar esquemas de corrupción a través de los que buscaban beneficiarse.

A cambio del apoyo de Witzel, los empresarios habrían firmado contratos ficticios con el estudio de abogados de la Primera Dama de Río de Janeiro, Helena Witzel, por los que se canalizaron los pagos, por ejemplo de los empresarios Mário Peixoto (detenido por la ‘Operación Favorita) y Gothardo Lopes Netto (exalcalde de Volta Redonda, que hoy fue arrestado precisamente por esta causa). Los investigadores creen que Witzel habría recibido al menos 554.236 de reales (u$s 101.826) de esta forma.

"El principal mecanismo para la obtención de recursos económicos por parte de los grupos fue a través de la dirección de licitaciones de las organizaciones sociales (OS), a través de la institución de una [caja de sobornos] suministrada por las OS y sus proveedores, y el cobro de un porcentaje sobre los pagos de restos a pagar a las empresas proveedoras del estado , explicó la PGR

Witzel estaba siendo investigado desde en mayo pasado por la ‘Operación Placebo’. Se lo acusaba de participar en un esquema de corrupción vinculado a la contratación (sin licitación por la emergencia sanitaria de coronavirus) de una empresa para la construcción de siete hospitales de campaña, por 860 millones de reales (u$s 158 millones). Sólo fue inaugurada un ala médica al lado del estadio Maracaná.

Witzel culpa a Jair Bolsnaro

Por su parte, Witzel negó las acusaciones y le dijo a la prensa que "lo están masacrando políticamente" porque hay intereses peligrosos que no quieren que gobierne el estado de Río de Janeiro, sugiriendo que el presidente Jair Bolsonaro podría haber tenido injerencia en su suspensión. "El presidente de la República, con el debido respeto, me ha hecho acusaciones extremadamente graves y frívolas porque cree que seré candidato a la presidencia", agregó.

Witzel también cuestionó la cercanía de la familia Bolsonaro y la subprocuradora general de la República Lindôra Maria Araújo, que empujó la investigación. "Una fiscal cuya prensa ya notificó su estrecha relación con la familia Bolsonaro. Bolsonaro ya declaró que quiere Río de Janeiro. Ya me acusó de perseguir a su familia. Pero, a diferencia de lo que él imagina, aquí la Policía Civil es independiente, el los fiscales son independientes ", dijo.

El gobernador de Rio de Janeiro –la cuna política del clan Bolsonaro, su hijo Carlos Bolsonaro es concejal de la legislatura local, mientras Flavio Bolsonaro  es senador federal por ese estado–, era un exaliado del mandatario, pero la relación se rompió durante la pandemia, cuando gobernadores y presidente discutían el tema de la cuarentena.

Pero Bolsonaro también está preocupado por las investigaciones de la justicia carioca sobre sus hijos: Carlos fue identificado por la Policía Federal como el jefe de una organización que difundía fake news con el objetivo de atacar a los jueces del STF y Flavio está siendo investigado por lavado de dinero en el caso 'Rachadinha', acusado de quedarse con parte de los sueldos de sus asesores cuando era diputado de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro.

De hecho, según dijo el propio exministro de Justicia Sergio Moro, Bolsonaro removió al jefe de la Policía Federal, Mauro Valeixo, para poder tener control sobre la policía de Río de Janeiro, y eso fue lo que llevó a que el juez del caso Lava Jato salga del gobierno en abril pasado.

Ahora, Witzel dijo que se están utilizando políticamente “denuncias mentirosas y mecionó al expresidente Lula da Silva para decir que le preocupan "los caminos que está tomando nuestro país". "Ya he dicho varias veces cómo mueren las democracias. Mueren así, aniquilando a los opositores, utilizando la maquinaria pública y cooptando a las instituciones"cerró.
 

Tags relacionados

Compartí tus comentarios