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Brasil se adelantó a la Argentina y aprovechó los problemas de Dilma para emitir deuda “barata”

Licitó u$s 1500 millones a 10 años a una tasa del 6,125%. Es la más alta que paga desde 2009, pero es considerada “buena” ante la reciente pérdida del grado de inversión y es menor a la que pagaría hoy la Argentina. La crisis política ayudó al Tesoro.

Brasil se adelantó a la Argentina y aprovechó los problemas de Dilma para emitir deuda “barata”

Después de un año y medio fuera del mercado global de deuda, el gobierno brasileño volvió ayer a hacer una emisión externa de bonos. Brasil captó u$s 1.500 millones en bonos con vencimiento a diez años, a una tasa considerada buena, si se considera la reciente pérdida del grado de inversión que le otorgaron las tres principales agencias de riesgo internacional.

Los papeles pagarán tasa de retorno (yiedl) de 6,125% anual. Es el costo más alto desde enero de 2009. Es sin embargo más baja que la que se especula pagaría hoy la Argentina (en torno al 8%) y que la que, de hecho, aceptó la Provincia de Buenos Aires esta semana (que colocó u$s 1250 al 9,37%)

El éxito de la emisión del gobierno podrá abrir espacio para que grandes empresas brasileñas también vuelvan al mercado en los próximos días y semanas, según ejecutivos de bancos consultados por el diario Valor. Algunas instituciones financieras buscan compañías para determinar si tienen interés en captar recursos.

La oportunidad de la operación se abrió de manera inesperada. En las últimas semanas, los mercados globales superaron el pesimismo que marcó el inicio de 2016 y los inversores comenzaron a demostrar apetito renovado por el riesgo. Irónicamente, el Tesoro aprovechó la mejora de la percepción de riesgo del país que sobrevino con el aumento de las posibilidades de alejamiento del cargo de la presidenta Dilma Rousseff.

El Tesoro tomó la decisión de emitir bonos el martes y la elección de la fecha tuvo el objetivo de anticiparse a la esperado emisión soberana de la vecina Argentina, que movería u$s 12.000 millones. Por otro lado, el momento de la operación aprovechó la mejora en el costo del Credit Default Swap (CDS, una especia de seguro contra quiebras) de Brasil, con plazo de cinco años, que retrocedió ocho puntos y se ubicó en 393 puntos, rompiendo la barrera de los 400, según Markit.

Inicialmente, el yield pretendido en la captación era de 6,5%, y con esa tasa, la demanda ascendió a u$s 6.000 millones. Pero para el Tesoro era más importante establecer una tasa más baja para utilizar como parámetro de nuevas emisiones del gobierno y de las empresas, que levantar un volumen más alto. Por eso optó por reducir la tasa a los inversores, lo que llevó al retiro de algunas órdenes de compra.

La última emisión soberana había sido en septiembre de 2014, con la reapertura del título de referencia de diez años en dólar, el bono Global 2025, por un valor de u$s 1.050 millones. En la ocasión, los papeles salieron con yield de 3,888. Después de esa emisión, Brasil perdió el grado de inversión de parte de las agencias de riesgo. Primero fue Standard & Poor’s, con la rebaja en septiembre del año pasado. Luego fue Fitch, que cortó el rating en diciembre, Moody’s en febrero.