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Brasil anunció un ajuste por u$s 19.000 millones para cumplir con la meta fiscal

El recorte de gastos llegará a u$s 13.500 millones. Además, eliminarán excenciones impositivas a 50 sectores empresarios. Fuertes críticas de los empresarios

Brasil anunció un ajuste por u$s 19.000 millones para cumplir con la meta fiscal

El gobierno de Brasil anunció un ajuste de u$s 19.000 millones que consiste en el recorte del gasto público por u$s 13.480 millones y la eliminación de excenciones impositivas en cincuenta sectores de la economía para cumplir su meta de déficit presupuestario primario de u$s 44.700 millones. Funcionarios del Gobierno esperaban inicialmente que el congelamiento fuera de unos u$s 10.000 millones.

En tanto el déficit presupuestario primario será de 26.263 millones de reales (u$s 8390 millones) en febrero, más que lo esperado por el mercado.

El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Henrique Meirelles, y el de Planificación económica, Dyogo Oliveira.

El sector empresarial reaccionó dividido por las medidas debido a que cesarán los incentivos en los aportes patronales en los salarios de los empleados a más de 40.000 empresas, una medida aplicada en 2011 por la entonces presidenta Rousseff para enfrentar la crisis internacional y una ola de despidos.

"No consideramos el fin de la exención un aumento de impuestos. Es la eliminación de una opción adoptada por el gobierno anterior que no funcionó. No es un aumento de impuestos", dijo Meirelles.

Según detalló el ministro, el ajuste en el gasto público incluirá un recorte general en el gasto corriente de los ministerios de unos u$s 3.000 millones.

Además, habrá un recorte de otros u$s 3.000 millones en el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), el megaplan de infraestructura inaugurado por el ex presidente Lula da Silva en 2006, y una renegociación de contratos con cuatro centrales hidroeléctricas para aumentar la recaudación fiscal.

El déficit fiscal brasileño en 2016 había sido proyectado por Rousseff en unos u$s 30.000 millones, pero cuando asumió Temer con un nuevo equipo económico esa cifra se duplicó. Cincuenta sectores serán afectados con el retorno de los impuestos de las cargas patronales menos el de transporte público, la construcción civil y los medios de comunicación.

El presidente de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo, Paulo Skaf, un aliado de Temer y ex candidato a gobernador paulista por el Partido del Movimiento Democrático del Brasil (PMDB), dijo que "se evitó un mal mayor, el de crear nuevos impuestos".

La Asociación Brasileña de Industria Textil, en cambio, fustigó el paquete de ajuste.

"El fin de los incentivos es de hecho un aumento de impuestos y es tan malo como un aumento de la alícuota de las empresas. Otra vez apela el gobierno a buscar fondos en las empresas en momentos en los que se busca competitividad para recuperar la economía", dijo Fernando Pimentel, titular de la cámara.

El gobierno de Temer logró imponer su mayoría en el Congreso y en diciembre realizó una enmienda de la Constitución para fijar a partir de 2018 un techo en el gasto público durante dos décadas, una medida inédita en el mundo.

Temer emitirá un decreto que pondrá fin a las exenciones tributarias, pero la medida requiere la aprobación del Congreso para entrar en vigor. Meirelles dijo que espera que la medida rija desde comienzos del segundo semestre del año. Sin embargo, algunos legisladores aliados a Temer ya anunciaron que la resistirán.

Caen las ventas y se frena la inflación

Las ventas minoristas de Brasil bajaron sorpresivamente en enero, en otra señal de que la recuperación de la principal economía de América Latina podría ser más débil de lo previsto.

Excluyendo automóviles y materiales de construcción, cayeron un 0,7%. El Banco central, en tanto, redujo su proyección para la inflación 2017 a un 4% desde el 4,7% previo.