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Bolivia: aun no hay datos definitivos pero Evo promete acatar el resultado

Con 80% de las actas computadas, el ‘No’ a la re-reelección seguía ganando con 54% de los votos. Fragmentada, la oposición buscará ahora consolidarse como opción de cambio

Los resultados del referendo constitucional en Bolivia truncaron el sueño del presidente Evo Morales, en el poder desde 2006, de presentarse a otra reelección en 2019, lo que abre en el país andino una nueva etapa política en la que el oficialismo deberá encontrar al ‘sucesor’ y la oposición, fragmentada, buscará consolidarse como opción de cambio.
Con el 80% de las actas computadas, el ‘No’ a aumentar de dos a tres los mandatos presidenciales consecutivos permitidos cosechaba el 54,2% contra el 45,8% del ‘Sí’, en un lento escrutinio cuyos datos se aproximaban a los de los sondeos de boca de urna divulgados la noche del domingo.
El voto refractario se concentró en las zonas urbanas y en la Media Luna Oriental, la región más rica e industrial, con la que el presidente construyó un vínculo de confianza afianzado con los beneficios que recibieron los empresarios en un ambiente de crecimiento económico, pero que decidió darle la espalda a sus intentos de perpetuarse en el poder.
Un escándalo de sospecha de tráfico de influencia que tocó a Morales y denuncias de corrupción contra dirigentes del oficialismo pueden estar entre las causas del cambio de ánimo de una parte de la población, que también mira con recelo el enfriamiento de una economía que empezó a sentir los efectos de la caída de los precios del petróleo y del gas, que exporta a Argentina y Brasil, entre otros, y es su fuente de divisas. El año pasado las ventas externas de Bolivia se recortaron en u$s 4.000 millones.
El Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales había perdido municipios claves en los comicios de 2015, pero no estaba en juego la figura del primer presidente indio de Bolivia.
"Vamos a respetar los resultados, sea el No o el Sí", dijo Morales en una rueda de prensa por la mañana en la que no bajó los brazos. "En las ciudades no nos quieren mucho, pero los primeros resultados me alientan, no me preocupan, somos optimistas", señaló, apostando a revertir los números con los votos de las localidades rurales más distantes, bastiones del gobierno, lo que fue diluyéndose con el correr de las horas. "Hay que esperar con serenidad los resultados", acotó.
El vicepresidente Álvaro García Linera habló la noche del domingo de "empate técnico" y pidió esperar los votos del extranjero y las comunidades alejadas de las grandes urbes.
"Hemos recuperado la democracia y el derecho a elegir", reaccionó con los resultados Samuel Doria Medina, opositor derrotado dos veces por Evo en las presidenciales. "Bolivia dijo no", definió exultante el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, ambos representantes de una oposición atomizada y debilitada unida solo por su reclamo contra la re-reelección.
La década de Morales en la presidencia significó cambios sociales y económicos de magnitud que facilitaron la inclusión de los sectores indígenas, históricamente desplazados. El rechazo a otra reelección probablemente se enmarque también en los cambios de color político que vienen surcando la región.