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Bolivia: Evo perdió por estrecho margen pero aún no reconocía la derrota

El mandatario tenía esperanzas de que el voto rural y el voto en el exterior revirtiera la tendencia. Pero, aunque el margen se achicó, no evitó su primer revés electoral

Bolivia: Evo perdió por estrecho margen pero aún no reconocía la derrota

Ni el voto rural ni el voto de los bolivianos en el exterior fue suficiente. Finalmente, y tras un escrutinio que se extendía durante casi 48 horas, los datos oficiales en Bolivia confirmaban anoche la peor de las noticias para el presidente Evo Morales: su paso por el poder no podrá extenderse más allá de 2020.


Con el 98,4% de las mesas escrutadas, el ‘No’ a la posibilidad de cambiar la Constitución para habilitar la re-reelección presidencial consecutiva, ampliando a tres el número de mandatos, recibía un respaldo de 51,52% de los votos en el referéndum celebrado el domingo pasado. El "Sí", impulsado por el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales cosechaba el 48,48% de los sufragios, marcando así el primer revés en las urnas para el mandatario indígena que llegó al poder en 2006. En el exterior, se registraba una tendencia similar (51,3% a 48,6%)


La estrecha diferencia computada por el Tribunal Supremo Electoral, de apenas 3 puntos (o 155.000 votos) confirma los datos de dos encuestas a boca de urna difundidas el mismo domingo, pocas horas después de la votación, que dieron como ganador el ‘No’ por una diferencia de entre 2 y 4 puntos. Al cierre de esta edición, sin embargo, el gobierno no había admitido la derrota y Evo guardaba silencio.


El mandatario aspiraba a reformar la Constitución para habilitar la re-reelección. Eso le hubiera permitido poder postularse para gobernar el país en el periodo 2020 a 2025, ya que su primer mandato se computa desde 2009, luego de la reforma constitucional que él impusló y dio lugar a la creación del Estado Plurinacional de Bolivia. Aunque, en los hechos, hubiera significado un cuarto mandato.


Si bien ayer por la mañana, Morales había expresado su esperanza de que los votos de comunidades indígenas apartadas, aún no contabilizados, pudieron revertir la tendencia de los resultados, esas esperanzas parecieron desvanecerse con el correr de las horas.


Evo optó por llamarse a silencio y, para distenderse, jugó un partido de fútbol en una comunidad rural de La Paz.
Ya el lunes, el presidente había asegurado que respetaría los resultados definitivos. Aún si hubiera ganado por apenas un puñado de votos, lo cierto es que en los hechos hubiera significado una derrota para el mandatario, que en octubre de 2014, su último test electoral, ganó con 61% de los votos.


El resultado confirma, además, los aires de cambio que se viven en la región, con los gobiernos populistas en caída en desgracia y el avance de fuerzas opositoras que, en general, están fragmentadas (unidas sólo por el rechazo al gobierno), como en Venezuela. La imagen de Morales empezó a desgastarse progresivamente desde el año pasado, salpicada por escándalo que involucra a decenas de líderes campesinos, investigados por un fraude de u$s 2,5 millones a un fondo de fomento. Pero empeoró recientemente, cuando saltó un escándalo de supuesto tráfico de influencias en favor de la empresa china CAMC, en la que su ex pareja Gabriela Zapata trabaja como gerente comercial.