

En su primer pronunciamiento público sobre el reciente conflicto diplomático con Brasil, el presidente de Bolivia, Evo Morales, instó ayer al gobierno de Dilma Rousseff a que devuelva al fugitivo senador Roger Pinto para que enfrente a la justicia en La Paz por cargos de corrupción y pidió explicaciones por el operativo que permitió su escape.
Si se condena ese hecho, lo que toca a Brasil es devolver a Roger Pinto y que se someta a la justicia boliviana, sería la mejor forma de cómo contribuir en la lucha contra la corrupción, dijo Evo a periodistas en el Palacio de Gobierno.
El mandatario aludió así a Dilma, quien condenó en duros términos el accionar del encargado de negocios de la embajada brasileña en La Paz para ayudar a huir a Pinto.
El senador, opositor a Morales, llevaba 15 meses asilado en la embajada brasileña, pero Bolivia nunca le dio el salvoconducto para salir del país.
La crisis determinó la salida del canciller brasileño, Antonio Patriota, y su reemplazo por Luiz Alberto Figueiredo, quien asumió ayer su cargo.










