Por primera vez en su historia

Brasil ya tiene reservas como para pagar toda su deuda externa

El saldo acumulado en divisas alcanzó los u$s 187.000 millones en enero pasado, y superó lo que debe el país en el exterior.

La novedad estalla esta tarde, casi festivamente, en todos los portales brasileños de noticias: por primera en la historia, Brasil acumuló tal cantidad de reservas en su Banco Central como para pagar el total de su deuda externa.

El balance de enero de 2008, que será informado la próxima semana por esa entidad, mostrará que la "deuda neta" de ese país ya es negativa en más de u$s 4.000 millones. 

Gracias al aumento de las exportaciones y a la entrada récord de divisas, Brasil pudo pegar un salto difícil de digerir para el resto de las economías emergentes. La diferencia entre la deuda exterior y las reservas internacionales se redujo desde los u$s 165.200 millones, a final de 2003, hasta los u$s 4.300 millones al cierre del ejercicio de 2007.

"Pela primeira vez na história, Brasil tem caixa para zerar a dívida externa", festeja hoy, por caso, el sitio web de Folha de Sao Pablo. Sencillamente: las reservas que acumuló Brasil en apenas cuatro años ya superan lo que el país debe.

Esas reservas internacionales subieron hasta u$s 187.435 millones, a finales de enero; es decir, 3,9% sobre las registradas al cierre de diciembre pasado, que ya habían marcado una expansión del 110% en apenas un año.

Según el informe de Indicadores de Sustentabilidad Externa del Banco Central brasileño, los resultados en el sector externo muestran el "incuestionable fortalecimiento de la posición externa del país", lo que constituye un "hecho inédito", que "tiende a mitigar, aunque sin anular por completo, el impacto de eventos externos adversos".

El Banco Central explicó que Brasil logró transformarse en acreedor externo gracias al aumento de sus exportaciones, a las transacciones corrientes y al récord de entrada de divisas al país.

En rigor, el aumento de divisas respondió al intento infructuoso del emisor brasileño de contener la revalorización del real con respecto al dólar estadounidense, mediante la compra de divisas en el mercado.