Cómo lo hizo

Las 6 filosofías de Elon Musk, el hombre más rico del mundo, para lograr el éxito

El CEO de Tesla es uno de los empresarios más influyentes y polémicos. Llegó a la cima siguiendo una serie de pensamientos que lo guían en su manera de vivir y de llevar adelante sus negocios.

El sudafricano Elon Musk es el hombre más rico del mundo. Desde octubre el CEO de Tesla superó al fundador de Amazon, Jeff Bezos, en el ranking de multimillonarios elaborado por Bloomberg con una fortuna calculada en US$ 288.000 millones. El ejecutivo de 50 años logró construir un imperio con sus múltiples emprendimientos y pareciera que todo lo que toca se convierte en oro. Sin embargo, detrás de su éxito se esconden una serie de fundamentos que rigen su vida y él sigue a rajatabla.

Polémico y audaz, Musk pasó de vender su empresa a convertirse en uno de los empresarios más influyentes del mundo. Con solo 17 años empezó su camino en Canadá, donde llegó con u$s 2000 en el bolsillo tras dejar Sudáfrica para evitar el servicio militar obligatorio. Fue granjero, vendió huevos de pascua y trabajó en una maderera hasta que se mudó a los Estados Unidos, la tierra donde "todo sucedía", según el ejecutivo.

El periodista Justin Rowlatt, de BBC News, habló en varias ocasiones con el magnate y elaboró una guía con los seis principios que lo guían y podrían convertirse en una suerte de manual de cómo volverse exitoso en el mundo de los negocios.

1.  El dinero no es lo más importante

"No es que tenga un montón de dinero en efectivo en alguna parte. Es solo que tengo una cierta cantidad de acciones en Tesla, SpaceX y SolarCity y el mercado les atribuye valor a esas acciones", aseguró. El empresario no está en contra de aquellos que buscan amasar una fortuna, siempre y cuando se haga de una manera "ética y buena". Eso no lo impulsa.

En cambio, Musk cree que la mayor parte de su dinero lo destinará a su gran proyecto: la construcción de una base en Marte. Si bien el ranking de multimillonarios indica que en los últimos 12 meses incrementó su billetera en US$ 119.000 millones, no dudaría en gastarlo todo para llevar a cabo sus ideas.

"Esto es absolutamente fundamental en la actitud de Musk hacia los negocios. Cuando lo entrevisté en 2014, dijo que no sabía cuán rico que era", puntualiza Rowlatt.

2. La pasión es el motor

Lo que verdaderamente moviliza el empresario es poder cumplir con lo que se propone. Por caso, su compañía aeroespacial SpaceX nació a partir de su frustración con el programa espacial estadounidense. "Seguía esperando que avanzáramos más allá de la Tierra y que pusiéramos a una persona en Marte, que tuviéramos una base en la Luna y que tuviéramos, ya sabes, vuelos orbitales muy frecuentes"

Fue así que tuvo la idea de crear un invernadero en el planeta rojo, bajo el nombre de Mission Mars Oasis, con la proyección de, en un futuro no muy lejano, colonizar Marte y establecer una base humana ahí. Musk se dio cuenta que la tecnología espacial era muy cara y a partir de ese problema creó un modelo de lanzamiento de cohetes baratos para facilitar esto.

"Uno quiere que las cosas en el futuro mejoren. Uno quiere estas cosas nuevas y emocionantes que mejoren la vida", indicó.

3. No hay límites a la hora de pensar

Nada de proyectos pequeños, siempre hay que pensar en grande. No por nada sus ideas giran en torno a revolucionar la industria automotriz, colonizar otros planetas, integrar IA al cerebro humano y construir un túnel que permita la circulación de trenes a súper velocidad en las principales ciudades del mundo.

Lo tildaron de arrogante por continuar con su plan a pesar de que Tesla no ganaba dinero

Según el sudafricano, la mayoría de las grandes empresas tienen objetivos modestos porque forma parte de su estructura. A él siempre le fascinó la tecnología y gran parte de su visión se basa en los relatos futuristas de los libros que lo cautivaban de joven.

4. Tomar riesgos forma parte del día a día

Tras vender su primer proyecto, Zip2, se quedó con US$ 22 millones. Utilizó parte de ese dinero para fundar un banco online que luego se convertiría en PayPal. Luego puso cerca de US$ 100 millones de su bolsillo para financiar la creación de Space Exploration Technologies en 2003 y poco después se sumó al proyecto Tesla.

En muchos de sus emprendimientos enfrentó momentos de zozobra. Los primeros lanzamientos de SpaceX no salieron según lo planeado y la automotriz a travesó todo tipo de problemas de producción. Sin embargo, nunca dejó de apostar por sus ideas. "Podía quedarme con el dinero, y dejar que las empresas murieran, o invertir lo que me quedaba y que tal vez hubiera una oportunidad".

5. No hacerle lugar a las críticas

Muchos pronosticaron la muerte de Tesla e hicieron foco en la conducción del ejecutivo. Incluso en varias ocasiones lo tildaron de arrogante cuando continuó con su plan a pesar de que su empresa no ganaba dinero. Pero el empresario hizo caso omiso.

Su primer emprendimiento fue Zip2. Lo vendió y apostó por más

"Este es un hombre que juzga el éxito en función de los problemas importantes que ha resuelto, no de cuánto dinero ha ganado. Esto hace que la toma de decisiones sea mucho más sencilla porque puede concentrarse en lo que cree que realmente importa", asegura Rowlatt.

6. Divertirse a pesar de todo

Si bien es conocido por su adicción al trabajo, que lo llevó a estar más de 120 horas semanales en la fábrica de Tesla (con una habitación armada en su oficina). El sudafricano también se da lugar para pasarla bien, en particular en Twitter.

Recientemente realizó una encuesta en dicha red para que los usuarios decidieran si tenía o no que vender un 10% de sus acciones en la automotriz. A su vez, a mediados de este año se desprendió de casi todos sus inmuebles para mudarse a una casa miniatura solo para estar más cerca de la base de SpaceX. 

Tags relacionados
Más noticias de Infotechnology

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios