Biografía

Dejó la universidad, convenció a su jefe para irse de vacaciones a India y creó la empresa más valiosa: la increíble vida de Steve Jobs

Su visión lo convirtió en uno de los empresarios más respetados, pero su personalidad lo hizo chocar contra todos. Hoy Apple sigue siendo una de las empresas más importantes.

Pasaron 10 años desde su muerte, sin embargo Steve Jobs todavía sigue presente. Ya sea a través de sus frases, sus productos y, por supuesto, la marca que creó hace más de cuatro décadas y hoy continúa siendo una de las más valiosas del mundo. Como la de todos los empresarios exitosos, su historia está llena sorpresas, aunque en particular la suya tiene más de un giro inesperado. Desde su peregrinación a la India hasta su exilio y regreso a la empresa que él mismo fundó.

Steve Paul Jobs nació el 24 de febrero de 1955 en San Francisco. Sus padres biológicos Joanna Schieble y el sirio Abuldattah Jandali lo dieron en adopción y Paul y Clara Jobs lo bautizaron. Creció en pleno Silicon Valley por lo que su barrio estaba lleno de ingenieros y expertos en tecnología, así que el futuro ejecutivo mamó todo ese espíritu emprendedor desde corta edad.

Steve Jobs dejó la universidad tras solo un semestre

Empezó a demostrar su fascinación por ese mundo a los 12 años cuando realizó una pasantía de verano en Hewlett-Packard. Ahí conoció a Steven Wozniak, cinco años mayor que él, quien luego se convertiría en su gran socio. Pero todavía faltaba tiempo para que los caminos de ambos volvieran a cruzarse.

Aunque la tecnología y la ingeniería estaban presentes en su mente, Jobs tenía también otros intereses. Convenció a sus padres para ir a la Universidad Reed de artes liberales en Portland, Oregon. Sin embargo, su estadía ahí duró solo un semestre y abandonó los estudios. En cambio se mudó a una comunidad hippie cercana donde se dedicó a cultivar manzanas hasta su regreso a California.

De Atari a la India

Su primer trabajo oficial fue en Atari Corporation, empresa desarrolladora de videojuegos y conocida por el clásico Pong. Ahí Jobs se desempeñaba como consultor en la parte de diseño, pero en su cabeza solo había una obsesión: viajar a la India. Quería conocer de cerca la cultura oriental, sus rituales y alimentación. Para poder pagar esta aventura pergeñó una estrategia en su oficina.

Atari había vendido algunos tableros de circuitos a Alemania, sin embargo la mitad de ellos no funcionaban. La firma envió a un experto tech que no logró repararlas y entonces Nolan Bushnell, fundador de la compañía, decidió mandar a Jobs. Entonces él le pidió que solo le diera un pasaje de ida, el resto del dinero en efectivo y que una vez que completara su tarea no lo esperaran. Viajó a Alemania, reparó los tableros y emprendió su viaje por la India.

¿El mito del garage?

A su regreso volvió más flaco y con una mentalidad renovada. De regreso en casa se puso en contacto con su antiguo compañero Wozniak y descubrió que este había estado trabajando en su propio kit de computación. Su amigo todavía trabajaba en Hewlett-Packard y la compañía había rechazado su diseño. Jobs, en cambio, vio un gran negocio: la posibilidad de venderle a los entusiastas de computación un set armado para que solo tuvieran que dedicarse a escribir software.

Jobs y Wozniak durante los comienzos de Apple en 1977

"Nunca diseñamos nuevos productos en el garaje. No diseñamos nada, ni negocios. Es una historia inventada. Steve Jobs creó su parte del negocio en su habitación. El garaje éramos nosotros, teníamos que utilizar lo que fuese posible para poder hacer dinero", aseguró Wozniak en 2015. Primero lanzaron la Apple I, una placa madre con un procesador y memoria. Jobs logró convencer a Mike Markkula, quien invirtió US$ 250.000 y la firma nació oficialmente en 1977.

No obstante, a medida que Apple crecía, la personalidad de Jobs empezó a chocar con sus inversores y otros ejecutivos. Finalmente se alejó de la compañía en 1985 tras un intento fallido de golpe al Directorio. Pasaron 11 años hasta su regreso luego de que Apple adquiriera su nueva empresa, NeXT por US$ 429 millones.

Durante su nueva etapa presentó todos los productos que conocemos en la actualidad, desde el iPod hasta el iPhone y la tienda de música. En 2003 le diagnosticaron cáncer de páncreas, aunque siguió activo en la vida diaria de Apple hasta junio de 2011 cuando su condición empeoró. Finalmente falleció en octubre de ese mismo año. Su última aparición coincidió con el anuncio del nuevo campus de la empresa que vio la luz en 2017. 

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