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Jensen Huang, el cada vez más famoso CEO de NVIDIA, no suele recomendar acciones como lo haría un analista de Wall Street. Pero este año sí dio señales muy claras sobre cuáles son las compañías que considera estratégicas para la próxima etapa del boom de la inteligencia artificial.

La diferencia respecto de años anteriores es el tamaño de la apuesta. NVIDIA ya comprometió alrededor de u$s 90.000 millones en inversiones, acuerdos y financiamiento para expandir el ecosistema global de inteligencia artificial (IA).

La lógica detrás de esta estrategia es relativamente simple: NVIDIA ya no quiere limitarse a vender GPUs. Ahora busca financiar directamente a las empresas que construyen centros de datos, redes ópticas, infraestructura energética y plataformas de nube capaces de consumir cantidades masivas de chips de IA.

En otras palabras, Huang está invirtiendo en toda la cadena de valor que sostiene la expansión de la inteligencia artificial. A continuación, las principales y más visibles de sus apuestas en la bolsa.

NVIDIA es la compañía más valiosa del mundo y su capitalización de mercado ronda los 5,5 billones de dólares.
NVIDIA es la compañía más valiosa del mundo y su capitalización de mercado ronda los 5,5 billones de dólares.

CoreWeave: impulso a la infraestructura IA

Entre las compañías que cotizan en bolsa, CoreWeave (Nasdaq: CRWV) aparece como una de las apuestas más agresivas de NVIDIA.

En enero de 2026, la compañía anunció una inversión de u$s 2.000 millones en acciones de CoreWeave a un precio de u$s 87,20 por papel.

La empresa opera infraestructura de nube especializada en IA y planea construir más de 5 gigawatts de capacidad para “AI factories” antes de 2030. Todo ese crecimiento depende directamente de hardware NVIDIA.

Por eso, Wall Street la considera una especie de “proxy” bursátil del boom de GPUs: si la demanda de IA sigue creciendo, CoreWeave necesita expandir agresivamente sus centros de datos y comprar más GPUs.

IREN: de minero cripto a proveedor de IA

IREN es uno de los casos más curiosos del nuevo mapa de inversiones de NVIDIA. La empresa, conocida anteriormente por su exposición a minería de Bitcoin, se reconvirtió hacia infraestructura energética y cómputo para inteligencia artificial, uno de los cuellos de botella más importantes del sector.

Según reportes de mercado, NVIDIA comprometió más de u$s 2.000 millones en IREN durante 2026 para acelerar el despliegue de infraestructura compatible con sus sistemas de IA.

La acción se transformó en una apuesta altamente especulativa, pero también muy sensible al crecimiento de los centros de datos.

NVIDIA invierte fuertemente en empresas vinculadas a la inteligencia artificial.
NVIDIA invierte fuertemente en empresas vinculadas a la inteligencia artificial.

Nebius Group: expansión global de la nube IA

Nebius Group (NBIS) representa otra pieza importante del esquema de NVIDIA: la expansión internacional de la nube para IA.

En marzo de 2026, Nvidia anunció una inversión de u$s 2.000 millones en Nebius para desarrollar infraestructura hyperscale y acelerar el despliegue de “AI factories” fuera de Estados Unidos.

La empresa ya cotiza en Nasdaq y el mercado la trata como una acción volátil (de alto beta tecnológico): suele dispararse cuando se fortalece la narrativa de IA y corregir fuerte cuando aparecen dudas sobre financiamiento o márgenes.

Para Nvidia, el atractivo es evidente: necesita operadores globales capaces de desplegar capacidad masiva de cómputo basada en sus chips.

Corning: la autopista óptica detrás del boom de IA

Corning apareció este año como una de las apuestas más estratégicas de NVIDIA fuera del negocio tradicional de chips. La compañía —históricamente ligada a fibra óptica y materiales avanzados— se convirtió en una pieza clave para resolver uno de los nuevos cuellos de botella de la inteligencia artificial: mover datos a velocidades extremas dentro de centros de datos cada vez más grandes.

En mayo de 2026, NVIDIA anunció un acuerdo de largo plazo que incluye una inversión de hasta u$s 3.200 millones en Corning (GLW) para expandir la producción estadounidense de fibra óptica y conectividad avanzada. El plan contempla la construcción de tres nuevas plantas en Texas y Carolina del Norte, además de multiplicar por diez la capacidad de manufactura óptica de la empresa.

La lógica detrás de la operación es clara: las nuevos “AI factories” necesitan miles de GPUs trabajando al mismo tiempo, y eso obliga a reemplazar parte de la infraestructura tradicional de cobre por conexiones ópticas de ultra alta velocidad. Para Nvidia, asegurar esa capacidad ya pasó a ser tan importante como fabricar chips.

Los centros de datos y la conectividad de alta performance son parte del menú inversor de NVIDIA.
Los centros de datos y la conectividad de alta performance son parte del menú inversor de NVIDIA.

Lumentum y Coherent: apuestas ocultas detrás de los centros de datos

La expansión de la IA no depende solamente de GPUs. También requiere redes ópticas ultrarrápidas capaces de conectar miles de aceleradores dentro de centros de datos gigantescos.

Por eso, NVIDIA sorprendió este año con inversiones de u$s 2.000 millones en Lumentum (LITE) y otros u$s 2.000 millones en Coherent (COHR).

Ambas compañías desarrollan componentes fotónicos, láseres y soluciones de conectividad óptica para infraestructura de IA.

El movimiento refleja un cambio estratégico importante: NVIDIA ya no solo busca asegurar capacidad de cómputo, sino también evitar cuellos de botella en conectividad y transferencia de datos dentro de las nuevos “AI factories”.

La señal que deja Nvidia

La lectura que deja Jensen Huang es que el próximo gran negocio de la inteligencia artificial no pasa únicamente por los modelos de software, sino por toda la infraestructura física necesaria para sostenerlos.

Por eso las apuestas de Nvidia en 2026 se concentran en cuatro áreas críticas:

  • Centros de datos
  • Energía
  • Nube de IA
  • Redes ópticas y conectividad avanzada

La compañía ya no actúa solo como fabricante de chips. Ahora funciona también como financiador estratégico de todo el ecosistema que consume sus productos. Y esa probablemente sea la señal más importante para el mercado en lo que queda del año.

Las empresas privadas: OpenAI, Anthropic y xAI

Aunque el mercado no puede invertir directamente en ellas porque todavía no cotizan en bolsa, Nvidia también reforzó este año su exposición a las compañías privadas más importantes del sector.

La apuesta más grande fue OpenAI. Reportes de mercado señalan que Nvidia comprometió cerca de u$s 30.000 millones en la compañía durante 2026, transformándola en su principal jugada dentro del universo IA.

El grupo también participó en nuevas rondas de financiación de Anthropic y de xAI, la firma de Elon Musk vinculada a SpaceX.

La tesis de Nvidia es clara: cuanto más crezcan los modelos fundacionales y los asistentes de IA, mayor será la demanda global de infraestructura acelerada, GPUs y centros de datos.