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Un bartender argentino competirá por el título mundial de coctelería

El martes empieza en Buenos Aires la etapa local de la World Class Competition, que desde 2009 se realiza en diferentes ciudades y compiten bartenders de más de 60 países

Un bartender argentino competirá  por el título mundial de coctelería

La coctelería argentina tendrá por primera vez un representante en la World Class Competition, una de las competencias de coctelería más importantes del mundo, que desde 2009 se realiza en diferentes países.

El próximo martes, 23 bartenders argentinos se medirán en Buenos Aires, en el inicio de la competencia local de cara al concurso global, organizado por el grupo británico Diageo, que incluye marcas de su cartera Reserve (alta gama) de diferentes bebidas, como Johnnie Walker Gold Label Reserve, Johnnie Walker Platinum, Johnnie Walker Blue Label, Ciroc, Ketel One, Tanqueray, Zacapa, Don Julio, Cardhu y Talisker, entre muchas otras.

Los participantes locales fueron elegidos especialmente por Diageo, no fue una convocatoria abierta. "Es la primera vez que se realiza en la Argentina; no la hicimos antes porque no teníamos el portfolio necesario en el país. Los participantes fueron invitados, para asegurarnos cierta calidad", explicó Guadalupe Fernández Burgoa, responsable del Portfolio Reserve de Diageo para la Argentina.

El ganador representará al país en la final que se realizará en México, en septiembre de 2017, donde enfrentará a los ganadores de más de 60 países.
La primera etapa local, de un total de tres, se inicia el martes, en la que los concursantes argentinos deberán desarrollar un concepto sobre la "coctelería del futuro" y utilizar bebidas espirituosas blancas, como Tanqueray, Ciroc o Ketel One. "Tienen 10 minutos para elaborar tres tragos, unidos por el concepto que desarrollaron y con ciertas reglas, como los ingredientes que pueden usar; deben explicar cómo conciben la coctelería del futuro", comentó Fernández Burgoa. El jurado evaluará la propuesta de cada uno y los tragos en función de aspectos técnicos, creativos, de presentación, aroma, sabor, equilibrio y elegancia.

Un día antes, el lunes, formarán parte de una jornada de capacitación sobre técnicas de confección de coctelería, con Paulo Figueiredo, Brand Ambassador de Diageo. "La coctelería es una evolución permanente, hay mucho para aprender. Diageo apunta así a que se sigan capacitando", comentó Fernández Burgoa.

En marzo es la segunda etapa local, donde deberán preparar tragos con una nueva consigna. Los seis mejores de ambas etapas pasan a la final, en mayo, que también consta de dos partes. "Primero, los seis participan de un speed round, en la que deben hacer en 10 minutos al menos 10 tragos. De esa instancia salen los dos finalistas, quienes tienen 24 horas para montar un bar, desde el nombre y la decoración hasta la vestimenta y la carta de tragos, con su coherencia y un mismo presupuesto. Deben servir no sólo a los jurados, sino también a invitados, durante dos horas", explicó.

El ganador competirá en septiembre de la final mundial. Pero antes, en julio, participará de un campamento de capacitación de una semana con los ganadores de América.
En la edición pasada, 10.000 participantes de todo el mundo compitieron en sus países y 56 de ellos llegaron a la final, que se realizó en Miami, EE.UU. La ganadora fue la francesa Jennifer Le Neche, quien sirve habitualmente en la barra de Café Modern, en París, Francia.

El mundial no otorga un premio monetario; el galardón es más bien intangible pero a la vez concreto: "Hay un trofeo a nivel local y global, pero el premio no es monetario, sino de prestigio. El ganador, ya sea local o global, logra un posicionamiento dentro de la coctelería global, es reconocido por sus pares y sus vidas cambian. Desde que empezó World Class, en 2009, en Londres, muchas vidas de bartenders se transformaron: algunos son jurados, otros dan charlas como referentes, muchos se convirtieron en socios de los bares que atendían, porque les agregaron valor, otros abrieron sus propios proyectos. Pero a todos les cambió la vida", destacó Fernández Burgoa.