Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

La herencia italiana: Argentina, entre los países donde más pastas se consumen

Está sexto en un ranking global. Se come por año en el país 9,1 kilos de pasta por año, por tradición y costos. Spaguettis y tallarines, los favoritos. Es el legado de inmigrantes de Italia, que lidera la medición con 24,9 kilos per cápita por año

La herencia italiana: Argentina, entre los países donde más pastas se consumen

Por tradición, por precio y por el alto nivel de producción local, Argentina es uno de los grandes consumidores mundiales de pastas. Ocupa el sexto puesto ya que cada persona come 9,1 kilos por año. La lista la encabeza Italia, con 24,9 kilos consumidos por habitante.

Los datos forman parte de un informe elaborado por la Unión de Industriales Fideeros de la República Argentina (Uifra), que agrupa a todas las empresas de pastas secas del país. En el ‘Reporte Anual 2015’ de la International Pasta Organization, se ubica a la Argentina entre los principales consumidores de fideos frescos y secos. Pero además, el país es relevante en cuanto a su producción, ubicado en el octavo lugar con el 0,7% del total producido a nivel mundial que es de 14 millones de toneladas de pasta seca por año. Un 25% corresponde a Italia que además exporta el 48% del total mundial.

En Latinoamérica, Argentina ostenta el segundo lugar como mayor fabricante de pasta, superando a México y solo detrás de Brasil, también según el informe del cual se desprende que el país es un gran consumidor y productor, al contrario de otros que muestran un alto nivel de producción pero que la destinan al mercado internacional y no al doméstico. Es el caso de Estados Unidos, segundo en el ranking de producción con 2 millones de toneladas anuales, que ni siquiera aparece en el top five de los grandes consumidores mundiales.

Las exportaciones estadounidenses son fundamentales en este mercado, mientras que las argentinas son bajas y se encuentran en retroceso. Según Uifra, "la industria compite sin estímulos frente a países comercialmente muy agresivos y altamente subsidiados. Las ventas al mundo de pastas secas desde 2011 se han derrumbado de forma fenomenal, llegando a ser prácticamente nulas".

El total exportado durante 2015 apenas supera las 2000 toneladas. Chile y Paraguay son algunos de los principales destinos, pero sumados, no llegan a demandar en un año lo que una de las empresas medianas argentinas produce en un mes. Entonces, si bien la producción se mantiene gracias al mercado interno, Uifra indicó que "luego de un buen 2013 ingresamos en un período de amesetamiento en el consumo de pastas secas y de declive en frescas". El año pasado, mientras el consumo de las primeras cayó un 2%, el de las segundas lo hizo 6 por ciento.

En cuanto a la compra, en 2015 los hogares crecieron de 1,4 kg a 1,51 kg, pero estiraron la recompra. El sector califica a este momento como de "severa crisis". Un mercado que lidera Molinos Río de la Plata; seguida por Molinos Tres Arroyos con marcas como Knorr y Sol Pampeano.

Según Uifra, en el escenario actual las empresas más perjudicadas son Pymes que basan su oferta en productos estándar de consumo masivo. Durante el año pasado han cerrado tres empresas fideeras de este tipo. Los aumentos en las tarifas de servicios públicos; la suba de los combustibles para los transportes de la mercadería y el impacto de las paritarias son factores que preocupan al sector, en momentos en que los precios no pueden subir porque los consumidores no los convalidan.

Y a pesar de que los valores de las pastas secas se encuentran en niveles bajos, se registra una tendencia en la elección de compra a productos de segundas marcas, en muchos casos las propias de los supermercados. Otro fenómeno que encuentra la industria es la sustitución de los fideos por el arroz, en un uso que califican como ‘comodín‘.

Más notas de tu interés

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar