Comunidades rurales: la ayuda donde más se necesita

Escuelas alejadas y poblaciones en situación crítica son el objetivo de una red que busca conectar recursos para el desarrollo y la inclusión de zonas postergadas.

Si bien la pandemia tiene como centro más complejo actualmente a la zona de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, el impacto de la cuarentena y de esta situación sanitaria ha golpeado también a muchas comunidades del interior del país. Por eso cobra relevancia el trabajo que realizan organizaciones como la Red Comunidades Rurales, que tiene como objetivo el apoyo a poblaciones y familias en situación crítica, con la atención también en las escuelas.

Un protagonista central de esta historia es Patricio Sutton, dedicado de lleno al sector social y ex director en la Fundación Cruzada Patagónica. Junto a un grupo de personas que compartían la preocupación por el desarrollo de comunidades alejadas, así como de las necesidades de pueblos originarios, no querían agregar al mapa una nueva Fundación, sino que buscaron un foco distinto, pensando en el trabajo en red: "Compartimos saberes, recursos y contactos", explica Sutton. Y define: "Buscamos interconectar y relacionar recursos, aunque también tenemos programas propios".

El objetivo central es mejorar las condiciones de vida y oportunidades de desarrollo de los pobladores rurales que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad social y ambiental. Para ello no reciben aportes por parte de gobiernos, sino donaciones individuales, de distintas fundaciones y también de empresas, siempre y cuando esas compañías tengan un perfil de responsabilidad social.

Una de las razones que los motivó a actuar es que vieron un mapa de inversión social desbalanceado, no solo por la centralización en las zonas urbanas, sino también porque consideraron que en el interior estaba más focalizada en los lugares con presencia de empresas, con vastas regiones que no estaban cubiertas. "Está bueno que se difunda que el país no solo es Buenos Aires. En muchas zonas rurales, la pobreza es mucho peor que en zonas urbanas", remarca Patricio.

Por eso una de las iniciativas innovadoras en la que está trabajando la Red mediante una alianza con investigadores del CONICET y el apoyo del programa "Force for Good" es el desarrollo de la plataforma 'Mapas de Recursos' para el desarrollo rural. Allí comparten en forma colaborativa información imprescindible para el diseño y la ejecución de programas o proyectos de inversión social. Por primera vez en Argentina será factible acceder de un modo ágil y confiable a información georreferenciada sobre fondos, experiencias, buenas prácticas, materiales y servicios existentes en los diferentes sectores de la sociedad. Abarca tanto organizaciones sociales, como comunidades, instituciones públicas, empresas y áreas de gobierno.

También están incubando junto a PwC un Banco de Proyectos Comunitarios, que además de aportar recursos económicos, en especie y en servicios, ayudará a fortalecer con acompañamiento técnico en el terreno a las organizaciones de base comunitaria.

En uno de los videos institucionales de la Red, Sutton describe que la expectativa de vida en esos sitios es menor en 10 o 20 años a la de las ciudades. "Aunque la educación secundaria es obligatoria, pocos podrán acceder a ella y la universidad rara vez forma parte de un sueño alcanzable. Probablemente uno entre 1000 de una comunidad aborigen llegue a alcanzar un título secundario o universitario", ejemplifica.

Las escuelas son un punto de encuentro clave para la acción. El límite para estas comunidades alejadas no solo es la distancia, sino la conexión. Muchas veces, a falta de Internet, se tornan vitales el contacto vía radio o WhatsApp. Por eso, ante la ausencia de clases por la cuarentena, una de las actividades realizadas por la Red es la preparación de cuentos en audiotextos, traducidos a lenguas aborígenes.

Hora de jugar: niños de la comunidad Wichí en Formosa.
Aulas integradas

Uno de los desafíos es la preparación de los docentes y la incorporación de nuevas tecnologías. Un ejemplo del trabajo realizado fue la iniciativa para interconectar escuelas remotas, con la participación de Google. Una de las actividades se desarrolló en la Escuela 938 de educación primaria intercultural bilingüe (castellano y guaraní), en la comunidad de Alecrín, municipio de San Pedro en la provincia de Misiones.

"Lo que moviliza a las personas son cosas concretas", dice Sutton. Y relata que uno de los principales proyectos que pudo cumplir la Red se gestó precisamente en la propia comunidad de una escuela, con la intención de poder acercar más a los padres a las actividades de los chicos. Para eso se puso en marcha la Campaña Internacional Fútbol Comunitario Global, que terminó movilizando a unas 60 mil personas.

Otra acción realizada es la búsqueda de conexión de los chicos con la lectura, acercando libros pero de una manera diferente. Consistió en colgar libros de los árboles, para que los chicos disfruten la curiosidad y el juego. Para eso, las donaciones incluyeron también un "manos a la obra" en la preparación de tapas artesanales para destacar los libros.

"La gente va a hacer maravillas para tener una oportunidad. Tenemos que hacer que las oportunidades lleguen a los contextos más complejos", pide Sutton al comentar las experiencias que vivió a lo largo de su trabajo social en esas comunidades, a las que también asisten con apoyo a emprendedores y proyectos de infraestructura básica.

Pero aclara que en su Red son algo más conectores: "Somos creadores de oportunidades", define. "Buscamos generar nuevas capacidades, en educación, conocimiento y desarrollo productivo, así como el mejor uso posible de las nuevas tecnologías". Por supuesto también llama a la participación: cualquier persona puede tener algo para aportar y sumarse a la Red.

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