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Científicos argentinos comprobaron la última predicción de Einstein

Registrando las ondas gravitacionales conjeturadas en la teoría de la relatividad, los investigadores argentinos abren una nueva ventana al universo, y la academia internacional lo celebra y destaca como un hecho histórico.

En concreto, Gabriela González y Mario Díaz, ambos físicos formados en la Facultad de Matemática, Astronomía y Física de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), son algunos de los implicados destacados en el proyecto LIGO, que probó la última predicción de Einstein, realizada 100 años atrás.

Con el aporte argentino, la astronomía abre una nueva ventana al universo. Es el anuncio de uno de esos hitos científicos que se esperan durante décadas: la primera detección directa de las ondas gravitacionales, componente fundamental en la teoría de la relatividad general.

Por su parte, el director del Observatorio Astronómico de Córdoba, Diego García Lambas, quien consideró que Gabriela González ha sido una persona ‘central‘ en el proyecto, en el que participan 1.000 personas de 16 países.

Los astrofísicos más importantes del mundo celebraron el descubrimiento y, entre ellos, el último Nobel de Física calificó de “hito histórico” la detección de las ondas gravitacionales. “Abre una nueva era más emocionante para la astrofísica”, dijo el galardonado científico en sus declaraciones.

Einstein descubrió en su Teoría de la Relatividad General, que los objetos que se mueven en el Universo producen ondulaciones en el espacio-tiempo, y que estas se propagan por el espacio. Predecía así las ondas gravitacionales, aunque demostrar de manera directa su existencia -lo conseguido en los últimos meses- era el último reto pendiente de la Relatividad.

Las ondas gravitacionales transportan información acerca del movimiento de los objetos en el Universo, y se espera que permitan observar la historia del Cosmos hasta instantes remotos, comprender cómo se formaron los agujeros negros, cómo se comporta la materia en condiciones extremas, y realizar nuevos descubrimientos.

Uno de los viejos problemas que tenía la ciencia era unificar la gravedad con la cuántica y, por otro lado, a nivel tecnológico había mucha duda sobre algunos fenómenos y abre una forma alternativa que va a ser muy rica para el futuro de la física”, señaló el rector de la UNC, Francisco Tamarit, convencido de que el hallazgo implica que se abre una “nueva forma de imaginar” la gravedad y el Universo

Por último, Diego García Lambas, reflexionó al respecto: “Quizá las ondas en un futuro muy lejano tienen una aplicación en la vida de esta humanidad, que tiene un futuro incierto, y que lo vamos forjando a medida que vamos evolucionando. Es una tecnología que va a poder vertirse a una sociedad que nosotros no la conocemos. Lo harán los nietos de nuestros nietos... capaz”, concluyó el titular del observatorio, vinculado a la UNC.