

Cuando una persona fallece en Argentina, sus cuentas bancarias, tarjetas y fondos no pueden seguir utilizándose de manera normal. En cuanto el banco toma conocimiento del fallecimiento, las entidades suelen bloquear las tarjetas, limitar movimientos y resguardar el dinero hasta que se realice la sucesión correspondiente.
El objetivo es evitar extracciones o transferencias indebidas y garantizar que los fondos sean repartidos legalmente entre los herederos.
Qué pasa con la cuenta bancaria cuando muere el titular
En Argentina, el dinero depositado en una cuenta bancaria pasa automáticamente a formar parte de la herencia, conocida legalmente como “sucesión indivisa”.
Por ese motivo, los familiares no pueden seguir usando libremente las tarjetas de débito, crédito ni operar la cuenta como si el titular siguiera con vida. Incluso si conocen las claves o tienen acceso al home banking, utilizar esos fondos puede generar problemas legales posteriores durante el trámite sucesorio.

En la práctica, cuando el banco recibe el certificado de defunción, puede:
- bloquear tarjetas de débito y crédito,
- impedir nuevas extracciones,
- restringir transferencias,
- congelar parcialmente la cuenta,
- solicitar documentación judicial para liberar fondos.
En algunos casos, determinados débitos automáticos o gastos ya autorizados pueden continuar temporalmente hasta que la entidad complete el proceso administrativo.
Qué documentos piden los bancos para iniciar el trámite
Las entidades financieras suelen solicitar:
- certificado de defunción,
- DNI del fallecido,
- documentación que acredite el vínculo familiar,
- declaratoria de herederos o testamento,
- oficio judicial, según corresponda.
Con esa documentación comienza el proceso para determinar quiénes podrán acceder legalmente al dinero.
Por qué no se puede seguir usando la tarjeta del fallecido
Uno de los errores más comunes es continuar utilizando la tarjeta de débito o crédito del titular fallecido para extraer dinero o realizar pagos.
Sin embargo, especialistas en derecho sucesorio advierten que los poderes y autorizaciones dejan de tener validez con la muerte del titular. Por eso, cualquier movimiento posterior puede ser cuestionado judicialmente por otros herederos o por el propio banco.
Además, los fondos deben ser incluidos dentro de la sucesión para definir cómo serán repartidos.
Qué dice ARCA sobre los bienes de las personas fallecidas
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) también interviene cuando fallece un contribuyente.
El organismo establece que, al registrarse el fallecimiento, la clave fiscal del titular queda bloqueada automáticamente. A partir de ese momento, únicamente el cónyuge supérstite, herederos o administradores judiciales pueden solicitar una vinculación especial para continuar trámites pendientes.
ARCA reconoce formalmente la figura de la sucesión indivisa para continuar obligaciones tributarias y administrativas del fallecido.


