

En Buenos Aires, el alivio tras el frío polar que marcó el comienzo de septiembre durará poco: hacia el viernes 11 de septiembre llegará una fuerte Sudestada que provocará lluvias, ráfagas de hasta 50 km/h y una importante crecida del Río de la Plata.
Sudestada en Buenos Aires: cuándo llega el cambio de tiempo y qué se espera
El cambio de tiempo en Buenos Aires comenzará a sentirse durante el viernes 11 de septiembre, cuando la nubosidad aumentará progresivamente y el viento ganará intensidad.
Durante la tarde y la noche podrían registrarse lluvias aisladas, con acumulados que por el momento se estiman en hasta 10 milímetros.
El viento será uno de los principales protagonistas de la Sudestada. Las proyecciones anticipan ráfagas de entre 35 y 50 km/h, especialmente durante los momentos de mayor intensidad del fenómeno, que afectará al AMBA y al Río de la Plata.
Además, la persistencia del viento del sudeste podría provocar una importante crecida del Río de la Plata. Por este motivo, las zonas ribereñas de Buenos Aires y los sectores habitualmente vulnerables deberán prestar especial atención a la evolución de la Sudestada, especialmente durante las horas de mayor intensidad.

Del calor de 20 °C al frío: las temperaturas volverán a desplomarse
La Sudestada en Buenos Aires no solo traerá viento y lluvias: también favorecerá el ingreso de una nueva masa de aire frío que provocará un marcado descenso de las temperaturas durante el fin de semana.
El sábado 12 de septiembre continuará ventoso e inestable durante buena parte del día, con temperaturas que caerán hasta ubicarse entre 8 °C y 13 °C. El descenso será todavía más marcado durante el domingo 13, cuando la mínima podría llegar a apenas 6 °C y la máxima rondaría los 12 °C.
El frío continuará durante el comienzo de la semana siguiente. Para el lunes 14 de septiembre, se prevén temperaturas de entre 5 °C y 14 °C, por lo que el ambiente volverá a sentirse muy alejado de las condiciones primaverales.
El escenario dejará un brusco cambio de tiempo en Buenos Aires, con el regreso de las bajas temperaturas después de varios días de ascenso térmico.



