

Un gigante del rubro del calzado que opera en la localidad de El Dorado, Misiones, inició un fuerte recorte de su capacidad productiva y activó planes de despidos y retiros voluntarios para más de 50 personas.
De esta forma, la crisis que atraviesa el sector manufacturero suma una nueva baja en el nordeste argentino. La decisión responde a la imposibilidad de competir con el calzado terminado que viene del exterior a menor precio y a una fuerte baja de la demanda interna.
¿Cómo fue el cierre del gigante textil de Misiones?
El grupo Dass, dueño de la firma Fábricas del Calzado, ya puso en marcha un agresivo plan de ajuste que incluye el despido y el retiro voluntario de más de 50 trabajadores. Según confirmaron fuentes vinculadas a la empresa, la decisión responde a un recorte drástico de la capacidad productiva de sus plantas industriales en la provincia.
La planta de Eldorado no es una fábrica más; es un termómetro de la industria nacional. En su época de mayor esplendor, la fábrica llegó a emplear a 1.700 operarios y producía unos 22.000 pares de zapatillas diarios, trabajando en tres turnos de lunes a lunes para marcas de primera línea como Nike, Fila, Umbro y Adidas.
Sin embargo, el escenario actual dista mucho de aquel pasado. Tras sucesivas crisis y procesos de desvinculación, la planta había quedado con apenas 350 trabajadores antes de este nuevo recorte. El temor entre los empleados es repetir la suerte de su homónima en Coronel Suárez, que cerró definitivamente sus puertas a principios de año dejando a cientos de familias en la calle.

El impacto de las importaciones
El escenario para la industria nacional se volvió insostenible en los últimos meses. Desde la dirección de la compañía señalaron que la imposibilidad de competir con el calzado terminado importado —que ingresa al país con costos sensiblemente menores a los de la producción local— fue el detonante del cierre.
“No se trata de una falta de eficiencia, sino de un cambio en las reglas de juego del mercado que deja a la industria misionera fuera de competencia”, explicaron referentes del sector.
Despidos y futuro incierto
La medida afecta directamente a la economía regional de Eldorado. Los planes de desvinculación ya se están ejecutando bajo dos modalidades:
- Retiros voluntarios: Con ofertas indemnizatorias para quienes decidan salir de la estructura.
- Despidos directos: Producto del cese de actividades en las líneas de montaje principales.
Este cierre se suma a una serie de persianas que han bajado en el cordón industrial del país, encendiendo las alarmas en los gremios textiles que ven con preocupación cómo la apertura comercial y la suba de costos fijos asfixian a las PYMES y grandes plantas por igual.
Por el momento, la empresa no ha comunicado planes de reconversión, lo que deja un panorama sombrío para las familias afectadas en el norte del país. La planta de Eldorado era, hasta hace poco, uno de los pilares de empleo privado en la zona.
Datos oficiales: el sector textil en el ojo de la tormenta
El cierre de líneas de producción en Misiones no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un desplome generalizado de la actividad. Según datos recientes del INDEC, la industria textil y del calzado es una de las más golpeadas:
- Capacidad Instalada: El sector textil opera apenas al 29,2% de su capacidad, siendo el bloque industrial con el nivel de utilización más bajo de toda la economía.
- Caída del Consumo: La Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) informó una caída del 21% en términos reales de las ventas durante el último año, producto del deterioro del poder adquisitivo y la inflación acumulada.
- Importaciones: Mientras la producción local de calzado cayó un 12,9%, las importaciones de productos terminados crecieron un 21%, según la Cámara de la Industria del Calzado (CIC).

El impacto de las nuevas medidas comerciales
Desde la dirección de la compañía y los gremios como UTICRA señalan que la desregulación comercial ha sido el golpe de gracia. La simplificación de trámites de importación y la eliminación de declaraciones juradas de composición (DJCP) han facilitado el ingreso de calzado extranjero en un momento donde la producción local enfrenta costos fijos en alza.
“Como están las cosas, a las marcas les conviene importar antes que fabricar aquí”, lamentan fuentes internas de la planta de Eldorado.
Con el cierre de esta unidad productiva clave, Eldorado pierde uno de sus principales motores de empleo privado, dejando un panorama sombrío para la economía regional de Misiones y encendiendo las alarmas en todo el cordón industrial del país.



