

La comunidad de Grütly, en la provincia de Santa Fe, atraviesa horas de profunda conmoción después de la muerte de un chico de 8 años que sufrió una severa obstrucción respiratoria mientras se encontraba en su casa. El hecho generó impacto entre vecinos y familiares por la rapidez con la que se desarrolló la emergencia.
Según trascendió, el menor inhaló accidentalmente una bolita de vidrio que terminó bloqueando el paso de aire en sus vías respiratorias. La gravedad del cuadro obligó a desplegar un operativo sanitario de urgencia que incluyó asistencia médica inmediata y un traslado en código rojo hacia un hospital de mayor complejidad.
Cómo fue el operativo para intentar salvarlo
El episodio ocurrió durante la noche del lunes y la primera atención médica se realizó en la propia localidad. Tras evaluar la situación, los profesionales resolvieron derivar al niño al Samco “Dr. Alonso Criado” de la ciudad de Esperanza debido al riesgo crítico que presentaba.
Para acelerar el recorrido de la ambulancia, la central de emergencias coordinó junto a efectivos policiales y agentes de tránsito un corredor especial de circulación. El operativo buscó reducir al máximo los tiempos de traslado mientras el equipo médico continuaba realizando maniobras para mantener estable al paciente.
Qué confirmaron los médicos sobre la causa de la muerte
Fuentes del centro de salud señalaron que el menor ingresó con una obstrucción total en las vías aéreas provocada por una bolita de vidrio alojada en la zona de la glotis, una estructura clave para el ingreso de aire hacia los pulmones. Pese a los intentos médicos, no lograron revertir el cuadro.
“Se hizo todo lo posible”, expresaron desde el hospital al referirse al trabajo realizado por el personal de guardia y emergencias. La noticia provocó una fuerte repercusión en localidades cercanas, donde vecinos y allegados acompañan a la familia en medio del dolor por la pérdida del niño.




