

Hablar dormido es un fenómeno que suele pasar desapercibido para la persona que lo manifiesta. En ocasiones, puede transcurrir mucho tiempo hasta que alguien más le haga notar que lo padece. Pero, ¿qué significa y por qué no todos lo hacen?
En el ámbito médico se llama somniloquia y es un trastorno del sueño que suele ser inofensivo y pasajero, sin embargo, hay que estar atentos a ciertas señales para saber cuándo se debería recurrir a un especialista.
¿Por qué hablamos dormidos?
De acuerdo a la Clínica Cleveland, hablar en voz alta durante el sueño se puede manifestar de distintas maneras:
- Hablar en susurros.
- Hablar en un volumen normal.
- Gritar palabras completas o respuestas.
- Decir frases completas e inteligibles y mantener conversaciones enteras.
- Habla confusa y sin sentido mezclada con gruñidos y otros ruidos.

A pesar de que no hay una causa específica para este fenómeno, la misma entidad detectó ciertos factores que pueden detonarlo:
- Descompensación horaria
- Privación del sueño
- Apnea del sueño
- Ansiedad y estrés
- Abuso de alcohol o sustancias
¿Qué significa hablar dormido para la psicología?
“Desde la psicología del sueño se entiende que hablar dormido ocurre cuando existe una activación parcial del cerebro durante el descanso”, explica la psicóloga Javiera Aguirre.
Y todo tendría que ver con los momentos que marcaron el día o distintas preocupaciones que no desaparecen de la mente. En ese sentido, consideró que "si estamos pasando por un periodo de estrés o de carga emocional, puede que con mayor frecuencia se manifieste esta conducta de hablar mientras dormimos“.
Lo que sí puede resultar problemático es cuando el comportamiento se vuelve más intenso: gritos, llantos o movimientos agresivos. “En esos casos habría que pensar en otras parasomnias o en comorbilidades con otros trastornos del sueño”, advierten los especialistas.
Qué es la somniloquia y por qué afecta a casi el 20% de los adultos
La somniloquia es el término clínico empleado para definir la conducta involuntaria de hablar, emitir sonidos o murmurar palabras inteligibles mientras se duerme.
Este fenómeno, lejos de ser una patología en sí misma, funciona como una señal física de una activación cortical parcial. En términos sencillos, ciertas regiones del cerebro responsables del lenguaje recuperan protagonismo en medio de las fases del sueño, permitiendo la vocalización sin que el individuo recupere la conciencia ni recuerde el episodio al despertar. Por lo general, son los acompañantes quienes reportan estos eventos, ya que para el emisor pasan completamente desapercibidos.


