Pirámide social

Por qué la clase media argentina mantuvo el mismo tamaño que tenía en 2019

La explicación que brinda Guillermo Oliveto se desprende de un análisis sobre la base de datos del nivel socioeconómico en el país. Cuáles son las dos variables, según su punto de vista, que definen a las clases sociales.

El especialista en consumo Guillermo Oliveto pudo concluir y explicar por qué razón es que, a pesar del año crítico que atravesó el país en 2020 como consecuencia de la pandemia del coronavirus, la clase media argentina mantuvo el mismo tamaño que tenía en 2019

Su análisis se desprende de información de la Consultora W, sobre la base de datos del nivel socioeconómico (de Saimo, AAM, CEIM y EPH-Indec).

Lo que ocurre, según explicó, es que las clases sociales en Argentina se definen principalmente por dos variables: empleo y educación. "El empleo obviamente se vio afectado. La tasa de desempleo creció 2 puntos: pasó del 8,9% en el cuarto trimestre de 2019 al 11% en el cuarto trimestre de 2020", precisó, y añadió: "Programas sociales de emergencia como el IFE y el ATP ayudaron a que la catástrofe laboral no fuera aún peor".

Sin embargo, subrayó que "la educación del principal sostén del hogar no se pierde en un año. Por lo tanto, habría operado como factor de amortiguación". De allí se desprende una primera explicación del "extraño suceso".

De balcones a placares, cómo reinventó su hábitat la clase media en cuarentena

Además, a pesar de un "violento deterioro en el ‘flujo', la clase media logró sostenerse gracias al ‘stock' acumulado en años anteriores", sostuvo. Y amplió: "Perdió capacidad de consumo, mantuvo su cultura. Me resulta un tanto superficial y, sobre todo, peligroso este análisis. Estaría indicando que a la economía argentina puede caerle una especie de bomba atómica y casi que ‘no pasa nada'". No obstante, aclaró que "De ningún modo es así" y "Basta salir a la calle para observarlo".

Oliveto, presidente de la Consultora W, consideró en primer lugar que "es crítico" comprender que "la clase media está muy lejos de ser una sola. En la última década la brecha entre la clase media alta y la clase media baja se venía agrandando. El año pasado, el problema se agudizó. El total se mantiene, hacia el interior crece la fragmentación y las diferencias se consolidan", señaló.

Y en segundo lugar, aseguró que "se tiende a pensar en términos casi binarios: clase media o pobreza. Y no es así", recalcó. Según su punto de vista, hay algo en el medio que es la clase baja no pobre. Segmento al que consideró "muy poco visibilizado y analizado". Sus valores, aseveró, coinciden en buena medida con los de la clase media.

"La clase media se define a sí misma como el grupo de la población que no es ni rico ni pobre, que no tiene chofer ni seguridad privada, que puede ocuparse de los gastos de su familia, que no depende de la asistencia estatal, que grande o chico siempre anida en su ser algún proyecto a futuro y, especialmente, que tiene que trabajar para vivir -describió-. Debajo de ese paraguas conceptual se cobijan la clase media real y la clase baja no pobre, aun siendo consciente de sus restricciones económicas y su situación laboral más precaria".

Por eso, argumentó, el 85% de la población se autopercibe como de clase media, aunque técnicamente muchos no lo sea. "Es una comunión simbólica, un imaginario compartido, más que una igualdad que pueda expresarse en la práctica", deslizó.

Según el índice de nivel socioeconómico de Saimo (Sociedad Argentina de Investigadores de Mercado y Opinión), diseñado junto con la AAM y CEIM, la clase media tiene el mismo peso en la estructura social argentina desde 2012. Desde ese año hasta el 2020, la economía cayó 13%, la inflación acumulada fue del 1438% y la pobreza pasó del 26% de la población al actual 42%.

Oliveto sostuvo que estos datos parecerían indicar que hasta ahora la clase media estaría logrando ser la "antifrágil". "A los golpes, y casi como una herencia genética de un país de crisis cíclicas, habría desarrollado los mecanismos para procesar las inclemencias de un contexto económico cruel sin dejar en el camino su identidad", esbozó.

Una familia de clase media porteña necesitó más de $131.000 para sus gastos

Asimismo, opinó que la "antifragilidad" que demostró tener la clase media en una instancia tan límite es una señal que despierta entusiasmo aun en los aciagos tiempos que vivimos. "Esa vocación por encontrarle la vuelta de alguna manera, ese espíritu emprendedor, esa convicción por salir adelante como sea es probablemente la reserva más valiosa que atesora esta vapuleada sociedad".

A modo de cierre, el especialista concluyó: "En los meses por venir volverá a ser puesta a prueba. Cargando en sus espaldas el costo de 2020, quizá sea ahora aún más difícil. Una vez más, la pregunta es: ¿qué tan "antifrágil" será la clase media argentina? De su respuesta depende en buena parte nuestro futuro".

Tags relacionados

Compartí tus comentarios