En esta noticia

Cada vez son más las personas que eligen las alternativas naturales sin químicos para la limpieza del hogar. Si bien las mezclas con vinagre o bicarbonato son las más usadas, existe un truco casero que tan solo necesita de un insumo.

Se trata del truco de tirar detergente al inodoro, una costumbre que muchas personas adoptan porque no solo facilita la limpieza, sino que ayuda a evitar que las tuberías se obstruyan.

Este método es recomendado por especialistas en limpieza doméstica y plomeros porque también ayuda a evitar malos olores en el baño.

Por qué recomiendan tirar detergente al inodoro

Si bien los principales usos del detergente son para limpiar, uno de sus usos pocos conocidos es el de usarlo como lubricante de tuberías.

Su textura y composición no solo rompen la estructura del agua, sino que también facilitan el deslizamiento de residuos y papel higiénico. Esto evita que se formen tapones que puedan derivar en obstrucciones más serias.

Otro los beneficios del truco casero es que ayuda mantener alejado los malos olores del inodoro. Al mezclarse con el agua se crea una mezcla que elimina los restos orgánicos y la grasa de los conductos.

Cómo hacer el truco del detergente en el inodoro

Para hacer este truco de forma correcta solo se deberá verter media taza de detergente líquido para luego sumar agua hirviendo.

Se aconseja hacerlo durante la noche para que la mezcla tenga más tiempo de actuar eliminando los malos olores y suciedad. Luego, tirar la cadena en la mañana.

Se deberá hacerlo de una a dos veces por semana para mantener la higiene y los conductos libres.

Si bien no reemplaza una limpieza profunda ni el trabajo de un plomero, es una alternativa económica ecológica que colabora con el mantenimiento cotidiano del baño.

Otros trucos caseros para la limpieza del baño

En línea con el truco del detergente, existe otras alternativas naturales para la limpieza del baño. Las más conocidas son:

  • Vinagre con bicarbonato: se genera una mezcla efervescente que despre de suciedad, sarro y restos acumulados. Recomendado para: inodoro, desagues y azulejos.
  • Limón con sal gruesa: el ácido cítrico combate manchas de humedad, mientras la sal desprende la suciedad incrustada. Recomendado para: griferías oxidadas, rincones con moho, superficies metálicas.
  • Agua oxigenada y bicarbonato: efecto blanqueador, combate hongos y bacterias. Recomendado para: juntas ennegrecidas, siliconas de la ducha, bañera.
  • Bicarbonato y limón: elimina manchas amarillas y ayuda a repeler malos olores. Recomendado para: bacha, bañera, griferías, inodoro.