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A la hora de buscar soluciones para el hogar, las alternativas naturales se convierten en la primera opción para evitar el uso de productos químicos.
En este sentido, se pueden reciclar las cáscaras de papa para mezclarlas con bicarbonato y azúcar para obtener un limpiador excelente. Además, se trata de una combinación clave que puede ser utilizada en la jardinería como abono para las plantas.
Por qué esta mezcla es un excelente limpiador
Cada vez son más las personas que evitan usar productos químicos en áreas en donde los alimentos tienen contacto. Esta mezcla es clave porque las cáscaras de papa aportan almidón, el cual ayuda a reducir la suciedad de las superficies.

En la misma línea, el bicarbonato actúa como un fuerte desengrasante y neutralizador de olores clave para la cocina. El azúcar suma un efecto abrasivo que raspa y elimina la suciedad sin raspar ni dañar las superficies.
Sus principales usos son para lavar ollas, sartenes, quitar grasa pegada y hasta dar brillo a las superficies metálicas.

Para usarlo como limpiador, se deben seguir los siguientes pasos:
- Triturar las cáscaras de papas y ponerlas en un recipiente
- Sumar el bicarbonato y el azúcar
- Agregar agua hasta obtener una pasta espesa
- Aplicar la pasta directamente sobre la grasa o restos pegados
- Frotar con una esponja
- Enjuagar con agua tibia
Cómo usar la mezcla como fertilizante para el jardín y las macetas
En la jardinería esta combinación también es muy utilizada porque las cáscaras contienen nutrientes como el potasio. El azúcar estimular el crecimiento de microorganismo en el suelo, mientras que el bicarbonato ayuda a controlar hongos.
Se deben seguir los siguientes pasos:
- Cortar las cáscaras en trozos pequeños y hervirlas en 1 litro de agua por 15 minutos.
- Dejar enfriar y colar.
- Agregar bicarbonato y azúcar.
- Regar 1 vez por semana con esta agua.


