

Cada vez más personas optan por mezclas caseras para cuidar su hogar y jardín, evitando productos químicos agresivos y costosos. Estas alternativas naturales no solo son seguras, sino también económicas y sostenibles.
Entre ellas, destaca la combinación de ajo y vinagre, perfecta para mantener las plantas saludables y libres de plagas. Este truco no solo aprovecha residuos que normalmente se descartan, sino que también es una alternativa frente a los pesticidas industriales.
¿Cuál es la razón para combinar ajo y vinagre?
La combinación de cáscaras de ajo y vinagre se emplea principalmente como repelente natural de plagas y como abono casero. El ajo contiene compuestos como azufre y amoníaco, que resultan incómodos para insectos y hongos, mientras que el vinagre potencia el efecto y proporciona propiedades antibacterianas.
Adicionalmente, ambos ingredientes liberan nutrientes y antioxidantes que fortalecen las raíces y mejoran la salud del suelo. Esta solución resulta segura para niños y mascotas, además de ser considerablemente más económica que los productos químicos convencionales.
¿Cómo fabricar un repelente natural y fertilizante?
Para elaborar su propio repelente natural:
Ingredientes
- 1 cabeza grande de ajo
- 1 litro de agua
- 1 cucharada de vinagre blanco o de manzana
- (Opcional) 1 cucharadita de jabón neutro o jabón potásico

Preparación
- Pelá los dientes de ajo y machacalos bien.
- Ponelos en un recipiente con el litro de agua.
- Dejás reposar 12 a 24 horas.
- Hervís la mezcla durante 5 minutos.
- Dejá enfriar y colá.
- Agregá el vinagre y, si querés, el jabón (ayuda a que se adhiera a las hojas).
- Pasá todo a un rociador.
¿Cómo usarlo?
- Pulverizá hojas (arriba y abajo) y tallos.
- Usalo a la mañana temprano o al atardecer.
- Repetí 1 o 2 veces por semana.


