

Antes de guardarlo en la cartera o el bolsillo, hay un paso que el Feng Shui recomienda siempre: envolver la rama de canela en papel aluminio. El gesto es simple, no lleva más de un minuto, pero quienes lo practican aseguran que cambia por completo el resultado del ritual.
La explicación, dentro de esta filosofía de origen chino, tiene que ver con las propiedades que se le atribuyen a cada material. La canela se considera uno de los amuletos más accesibles para atraer prosperidad, mientras que el papel aluminio actúa como un escudo que concentra y preserva esa energía, evitando que se disperse.
Qué beneficios le atribuye el Feng Shui a este ritual
Dentro de esta práctica, la combinación de ambos elementos activa cuatro funciones concretas:
- Atracción de abundancia: la canela se asocia con la activación de la energía del dinero y la llegada de ingresos.
- Protección energética: el aluminio forma una barrera simbólica que bloquea las malas energías del entorno.
- Confianza y buena fortuna: se recomienda llevar el amuleto en entrevistas laborales o al iniciar un nuevo negocio.
- Blindaje contra la envidia: según esta tradición, funciona como un pararrayos frente a energías negativas ajenas.

El lugar donde se ubica el amuleto importa. El Feng Shui indica que el sitio ideal es la billetera, en el mismo compartimento donde se guarda el efectivo o las tarjetas.
Cómo hacerlo paso a paso
El procedimiento no requiere ningún elemento especial:
- Tomá una rama de canela entera en buen estado.
- Cortá un trozo pequeño de papel aluminio, suficiente para envolverla por completo.
- Envolvela con cuidado, sin dejar partes expuestas.
- Guardala en la billetera o la cartera, cerca del dinero.
El Feng Shui sugiere renovar el amuleto al inicio de cada mes, al comenzar un trabajo nuevo o en momentos de transición financiera. El estado de la billetera también cuenta: debe estar limpia, ordenada y sin papeles innecesarios, porque el desorden, en esta filosofía, bloquea el flujo energético.
No existe evidencia científica que respalde estos efectos, pero se trata de una práctica simbólica que muchas personas incorporan como parte de su bienestar emocional y su intención de ordenar el vínculo con el dinero.






