

El piso del baño es una de las superficies del hogar donde más se acumulan humedad, bacterias y hongos, aunque no siempre reciba la atención que merece en la limpieza cotidiana. Por ese motivo, especialistas en higiene doméstica recomiendan sumar un método sencillo y accesible: el uso de alcohol como complemento de la limpieza habitual.
Se trata de una práctica que apunta a mejorar la desinfección, reducir olores y evitar la proliferación de microorganismos en un ambiente especialmente propenso a la humedad.
Por qué usar alcohol en la limpieza del baño
El alcohol etílico o isopropílico se destaca por su acción antiséptica rápida, ya que actúa sobre bacterias, virus y hongos al alterar su estructura y frenar su reproducción. Esta propiedad lo vuelve especialmente útil en superficies expuestas de forma constante al agua y al vapor.
Otro punto a favor es su rápida evaporación, que permite dejar el piso seco en poco tiempo. Esto ayuda a disminuir la humedad residual, uno de los principales factores asociados al moho y a los malos olores, especialmente en baños con poca ventilación.

Además, a diferencia de otros productos, el alcohol no deja residuos pegajosos ni fragancias artificiales, lo que genera una sensación inmediata de limpieza.
Principales beneficios de este método
Incorporar alcohol a la limpieza del piso del baño puede aportar varias ventajas:
- Ayuda a eliminar bacterias y hongos.
- Contribuye a neutralizar olores persistentes.
- Reduce el tiempo de secado del piso.
- Disminuye la aparición de moho.
- Es económico y fácil de conseguir.
Por estas razones, muchos expertos lo recomiendan como un refuerzo y no como reemplazo de la limpieza tradicional.
Cómo limpiar el piso del baño con alcohol
Para aplicarlo de manera segura y efectiva, se sugiere seguir estos pasos:
- Utilizar alcohol etílico común o alcohol al 70%, ideal para desinfección.
- Mezclar en un balde partes iguales de agua y alcohol.
- Humedecer un trapo de piso limpio y escurrir bien.
- Pasar por toda la superficie, prestando atención a esquinas y zonas cercanas al inodoro y la ducha.
- Dejar secar sin enjuagar, ya que el alcohol se evapora por completo.
El procedimiento es rápido y no requiere productos adicionales.
¿Cada cuánto conviene usar este método?
Especialistas en limpieza del hogar aconsejan aplicar este método una o dos veces por semana como complemento de la rutina habitual. En baños de uso intensivo, con poca ventilación o alta humedad, puede realizarse con mayor frecuencia, incluso cada dos o tres días.

Además, sumar este hábito permite mantener el piso más seco e higienizado, mejorar el ambiente general del baño y reducir los problemas asociados a la humedad constante.





