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Cómo aplicar el TPM para implicar más a los empleados en las labores de mejoras continua

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Si quieres saber qué es el TPM, consiste en una visión enfocada en el mantenimiento productivo total en las empresas. Su objetivo principal es incrementar la eficiencia con la que cada equipo trabaja para desarrollar sus funciones con normalidad. A continuación, se muestran cuáles son las características del TPM y cómo aplicarlo en las empresas.

¿Qué es el TPM?

El TPM proviene de Japón y está diseñado para reducir las pérdidas de los procesos productivos por la baja eficiencia de los equipos en una organización. En otras palabras, busca optimizar la predisposición de los integrantes de una empresa para conseguir la máxima capacidad de producción como es de esperarse.

Para ello, elimina cualquier situación que puede afectar el desarrollo óptimo de las funciones de cada equipo durante la jornada laboral.

Uno de los aspectos a considerar del TPM es la puesta en marcha de planes que consideren cero problemas en los equipos de producción. Es decir, no existen conflictos generados por el mal estado de los mismos, así como la reducción del tiempo muerto y disminución del rendimiento a consecuencia de fallas productivas.

Pasos para aplicar el TPM en una organización

La implementación de un TPM en una empresa conlleva cinco pasos que se muestran a continuación:

1- Definir objetivos claros y específicos

Para implementar por primera vez un TPM en una organización es necesario alinear los objetivos, visión y estrategia. Además, tienen que ser cuantificables, relevantes, alcanzables, específicos y permanecer en el tiempo:

2- Identificar los procesos críticos

Hay que determinar aquellos procesos que inciden directamente sobre el servicio ofrecido y la calidad del mismo, también los que afectan la rentabilidad y eficiencia de la organización. Cada uno de ellos necesita el máximo esfuerzo para lograr cambios importantes y obtener resultados.

3- Cuantificar y estudiar cada proceso

Cada proceso crítico tiene que ser medido y cuantificado para detectar las oportunidades y amenazas, así como los sectores que más trabajo necesitan para aumentar su calidad y eficiencia.

Una manera de lograrlo es definir indicadores de desempeño o KPIs en cada etapa del proceso, recolectar y analizar la información para encontrar oportunidades de mejora. Igualmente, hay que detectar la raíz de los conflictos y sus posibles soluciones.

4- Aplicar las mejoras

Se debe establecer un plan de acción perfectamente especificado en el que se deleguen plazos de ejecución y funciones. Igualmente, hay que registrar y controlar la cuantificación del proceso y hacer los ajustes que se requieran.

La eficacia de esta planificación es clave para optimizar la calidad y efectividad del servicio ofrecido y seguir compitiendo en el mercado.

5- Evaluar y ajustar

Es necesario evaluar el proceso y ver si los resultados obtenidos son positivos, y hacer los ajustes para garantizar que los objetivos sean alcanzados mediante el TPM. De este modo, se comprueba que el plan de acción está mejorando los procesos productivos de la empresa para satisfacer las necesidades de los consumidores.

En resumen, el TPM tiene un enfoque real gracias a los requisitos necesarios para poder implementarlo. Su objetivo principal es obtener la máxima capacidad productiva de una empresa de manera sostenida mientras permanezca la actividad de la misma.

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