

En Brasil, el aumento en los casos de dengue está generando una gran preocupación para las autoridades sanitarias. Con más de un millón de casos registrados en los primeros 2 meses del 2024, el país enfrenta una cifra récord para este período.
Por lo general, los picos de dengue se observan entre marzo y mayo. Esta situación alarmante ha llevado a Brasil a ser el primer país en implementar una campaña de vacunación pública contra el dengue.
Sin embargo, especialistas como Ana Lúcia de Oliveira, experta en enfermedades infecciosas de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul en Campo Grande, advierten que lacampaña de vacunación es insuficiente para enfrentar la crisis inmediata.
¿Por qué la campaña de vacunación no es suficiente?
Según un artículo publicado en la revista especializada Nature, la limitada cobertura de la vacunación y los persistentes problemas de saneamiento básico se perfilan como obstáculos significativos para el éxito de esta estrategia.
"Se está vacunando a pocas personas. Para tener un impacto en las tasas, necesitaríamos una vacunación masiva", afirma De Oliveira.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades sanitarias, el aumento de casos de dengue en Brasil se ha cobrado la vida de al menos 214 personas en los primeros 2 meses del 2024.

El caldo de cultivo del dengue: un desafío para Brasil
El dengue, una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, ha encontrado en Brasil un escenario propicio para su expansión. La enfermedad, que no tiene un tratamiento específico, puede provocar fiebre, dolores corporales y, en casos graves, sangrado interno y muerte.
El cambio climático y el aumento de las temperaturas han facilitado la expansión del dengue hacia regiones más al sur de Brasil. Antes, estos lugares eran demasiado fríos para el Aedes aegypti.
A este panorama se suma el evento de El Niño, que desde mediados de 2023 y hasta al menos abril, ha intensificado el calor y las precipitaciones, según Bárbara Valente, epidemióloga de la Fundación Oswaldo Cruz en Río de Janeiro. Estas condiciones climáticas extremas contribuyen al aumento de los casos de dengue.

Sin embargo, el clima no es el único culpable de este aumento: "Las ciudades están creciendo y convirtiéndose en el paraíso de los mosquitos", explica Marcia Castro, especialista en salud pública de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard en Boston, Massachusetts.
Por ejemplo, el agua almacenada por personas que no tienen acceso a agua corriente se convierte en criaderos ideales para estos mosquitos. Asimismo, La adaptación del mosquito Aedes aegypti a condiciones adversas también juega un rol importante, como señala Joziana Barçante, parasitóloga de la Universidad Federal de Lavras, Brasil.

Se ha observado la presencia de larvas del Aedes aegypti en lugares donde anteriormente no se encontraban. Investigaciones recientes indican que ahora pueden hacerlo incluso en charcos y alcantarillas.
A estos factores se suma la limitada inmunidad natural de la población. El dengue es causado por cuatro subtipos virales distintos:
- DENV-1
- DENV-2
- DENV-3
- DENV-4
Ciencia: el camino de las vacunas contra el dengue
La lucha contra el dengue en Brasil se ha visto reforzada con la introducción de la vacuna Qdenga, desarrollada por Takeda en Osaka, Japón. Con una eficacia general del 73% contra el dengue sintomático, la vacuna ha mostrado resultados prometedores, especialmente contra los subtipos DENV-1 y DENV-2, aunque la eficacia contra DENV-4 sigue siendo un enigma.
A pesar de estos avances, la distribución pública de la vacuna se encuentra limitada a 521 ciudades brasileñas, representando menos del 10% de los municipios de Brasil. Los esfuerzos iniciales están centrados en niños de 10 y 11 años, con planes de expandir la cobertura a menores de hasta 14 años.

"La vacuna no va a resolver el problema ahora", afirma Marcia Castro, aunque mantiene la esperanza en otra vacuna en desarrollo por el Instituto Butantan en São Paulo, que ha demostrado una eficacia general del 80% con una sola dosis en ensayos clínicos grandes. No obstante, su efectividad contra DENV-3 y DENV-4 aún no está clara.

Paralelamente, Brasil explora tecnologías innovadoras como la liberación de mosquitos modificados portadores de la bacteria Wolbachia, que reduce la capacidad del insecto de transmitir algunos virus.
Este enfoque ha resultado en una disminución local de casos de dengue en varias ciudades brasileñas. El año pasado, el World Mosquito Program anunció planes para construir una fábrica masiva de mosquitos, en asociación con la Fundación Oswaldo Cruz, para liberar mosquitos modificados en áreas urbanas de Brasil durante los próximos diez años.
A pesar de estos avances, para expertos como Bárbara Valente, la solución a los problemas de saneamiento básico sigue siendo el paso esencial para superar el dengue. Ella considera las vacunas y otras tecnologías como herramientas auxiliares importantes.
"Cuando se ofrecen condiciones de vivienda adecuadas, que incluyen acceso a agua potable y recolección adecuada de desechos, se reduce la carga de muchas enfermedades desatendidas que incluso podrían haberse eliminado en Brasil", plantea Valente.














