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Maradona, el mejor por 200 años más

"Cuando alguien consigue convertir su nombre en sinónimo de fútbol, todo es posible mirando hacia atrás y también hacía adelante, aunque sea muy hacia delante", dice el autor sobre el deportista más destacado del Bicentenario.

Maradona, el mejor por 200 años más

Feliz personaje del deporte señor Diego Armando Maradona en el festejo del Bicentenario. Y si soñamos hacia delante… ¿Se hablará de Diego Maradona dentro de 200 años? La respuesta es sí, si se sigue hablando de fútbol, por supuesto.

El argumento es sencillo: cuando alguien consigue convertir su nombre en sinónimo de fútbol, todo es posible mirando hacia atrás y también hacía adelante, aunque sea muy hacia delante.

Maradona seguramente, entre otras cosas, es el elegido de muchos argentinos como el máximo deportista de dos centurias, porque desde siempre representa por carácter simpático y antipático a la mayoría de los argentinos. Es el caballero armado y vencedor, pero a la vez, es la contracara fiera, para materializar el nacionalismo exacerbado que el fútbol antepone a cualquier razonamiento y discusión.

Hombre de excesos. Tan brillantes como oscuros. Y muchas cosas tan fáciles de descubrir en gran parte de los habitantes de este grandioso territorio de casi tres millones de kilómetros cuadrados. Será por eso que sus logros deportivos se magnifican no sólo por su altísima capacidad para alcanzarlos, sino también por su disposición y valentía futbolera para cargar las mochilas de las frustraciones. El fue la bandera de la segunda conquista mundial de la Selección en 1986. Pero a pesar de haber jugado otros tres mundiales sin que pudiera exhibir sus dotes en plenitud, por su juventud, su lesión o el doping (España 82, Italia 90 y EE.UU. 94), para la gran mayoría no fue el máximo responsable de lo negativo en esas incursiones. Incluso su paso como técnico de una Selección vapuleada en Sudáfrica 2010 por Alemania, que nunca consiguió jugar como él jugaba y supuestamente quería, fue piadosamente perdonado por muchos más de los que lo condenaron.

Y si bien recibió críticas y ataques, invariablemente resurgió y encolumnó las huestes de la devoción maradoneana. Casi siempre necesitó motivarse con el enojo. En la Selección y en el Nápoli, donde desarrolló la parte más brillante de su carrera y puso al Norte de Italia como objetivo para la liberación de los humillados del Sur.

Ahí adentro del rectángulo de 75 por 110, por lo menos, es intocable. Y eso lo construyó con sus grandiosas condiciones como futbolista, pero también por saber representar las mejores versiones de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, en la que bien ensayamos desdoblarnos los argentinos cuando controlamos, o no, las pasiones que genera este deporte. Para endiosar y para castigar (hoy lo vemos muy bien como pasa con Lionel Messi), para aceptar o para discutir a los gritos sobre fútbol.

Diego Maradona es la mejor síntesis y representación de la mayoría de los argentinos futboleros. De quienes lo aman perdonándole todo y de quienes lo condenan adjudicándole delitos que no cometió. En algún momento todos somos Maradona, parece.

Y él, fiel a esa ambigüedad siempre osciló entre los dos extremos (enemigo de Pelé-todo bien con Pelé; amigo de Grondona-enemigo de Grondona, por poner apenas dos ejemplos de su doble vida).
Diego Armando Maradona, y no otro, debía ser elegido por muchos argentinos. Mirando 200 años atrás y mirando, si se animan, 200 años hacia delante.

Si en esos tiempos el fútbol aún existe se hablará de él. De sus hazañas, especialmente. Y si el fútbol no existiera, alguien recordará que Maradona representó como nadie al argentino futbolero. Para bien y para mal.

 

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Comentarios4
Pablo Ayos Franceschelli
Pablo Ayos Franceschelli 27/09/2017 07:52:16

https://www.facebook.com/groups/1965733613712379/ Únete a Nueva Iglesia Maradoniana!

Pablo Ayos Franceschelli
Pablo Ayos Franceschelli 27/09/2017 07:51:49

https://www.facebook.com/groups/1965733613712379/ Únete a Nueva Iglesia Maradoniana!

"El Cronista" a la hora de delegar ¡ la crónica deportiva ! sobre El fútbol y su simbología, no podía poner en mejores manos como las del Borges del periodismo deportivo "Julio Marini" .

Yo no creo que Diego Maradona sea el mejor deportista. Hay que tener en cuenta a la hora de elegir no sólo el nivel deportivo sino la conducta deportiva y él no la tuvo.