Un efecto indirecto del rescate de cuasimonedas

El Programa de Unificación Monetaria (PUM), exigido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), tiene como objetivo sacar de circulación todos los bonos que las diferentes provincias y la Nación fueron emitiendo, y que a principios de año llegaban a

$ 7.500 millones. Desde mayo, el Banco Central emitió para que se lleve adelante el rescate: se recompraron bonos por casi

$ 6.000 millones. Este proceso significó una inyección de fondos que, en muchos casos, los bancos que actuaron como agentes de rescate supieron aprovechar para incrementar sus depósitos a la vista. El Banco de Córdoba fue uno de los que mejor capitalizó esta situación, a través de una agresiva política para retener a los clientes. Así, tuvo un incremento en sus depósitos superior al 25% en el período de rescate. El Banco Nación y el Banco Provincia también se beneficiaron, aunque no en la medida en que lo hizo el banco cordobés. Para lo que resta del año quedan pendientes de ser rescatados unos $ 1.500 millones en cuasimonedas, que las entidades pueden aprovechar para convertir en un mayor volumen de cuentas a la vista. (Pág. 17)



Noticias del día