EX FUNCIONARIOS CUESTIONADOS, A PUNTO DE OCUPAR BANCAS

Sin mucha renovación, juró el nuevo Senado

Salvo los tres representantes por Corrientes, juraron ayer los senadores electos durante este año. Regresa un socialista a la Cámara, después de 41 años

El Senado, quizás la institución democrática más desprestigiada, a la par de la Corte, intentará renovarse en formas y estilos, con una composición integrada por muchos de los responsables de su caída en prestigio. Ayer juraron 21 de los 24 legisladores electos a lo largo de este año.

Por el momento, son 69 los senadores que comenzarán el nuevo período, a partir del 10 de diciembre. Los tres representantes de Corrientes no pudieron asumir debido al conflicto judicial que envuelve al ex gobernador Raúl Tato Romero Feris, uno de los electos en las legislativas del domingo pasado.

Según una de las explicaciones, el hecho de que esos comicios hayan sido tan recientes impidió que la justicia provincial enviara en tiempo y forma los diplomas habilitantes. Pero la razón de fondo está en la compleja situación jurídica del ex gobernador, comprometido en alrededor de 50 causas, algunas de las cuales lo llevaron a prisión por más de tres años, sin sentencia firme.

El caso del dirigente del Partido Nuevo (PANU) es el más representativo sobre las polémicas figuras que integrarán la Cámara Alta. El vicepresidente Daniel Scioli presidió una ceremonia de jura, de la que participaron, entre otros, los ex gobernadores peronistas Julio Miranda (Tucumán) y Ramón Saadi (Catamarca). También Ricardo Bussi, de Fuerza Republicana e hizo del cuestionado y procesado general.

El cambio de las primeras magistraturas provinciales por el Senado se ha constituido en un camino habitual, para aquellos que no pudieron permanecer en sus cargos, por imperio de las constituciones locales. Así, accedieron a una banca, a la espera del regreso, además de Miranda, el santafesino Carlos Reutemann (PJ), el pampeano Rubén Marín (PJ) y el catamarqueño Oscar Castillo (radical).

La presidencia provisional quedará para el peronista chubutense Marcelo Guinle, en tanto que el bloque partidario será para otro patagónico, Miguel Pichetto. Una comisión clave, Asuntos Constitucionales, continuará en manos de Cristina de Kirchner, en tanto es altamente probable que Eduardo Menem deba abandonar la de Relaciones Exteriores. Como novedad, Rubén Giustiniani será el primer socialista en 41 años en ocupar una banca, paradójico homenaje al recientemente fallecido Alfredo Bravo.