Se viene más macrismo de alto impacto

De cómo se resuelva este primer desafío dependerá el tono y el éxito de los cuatro años de administración Macri en la Capital. Y, por supuesto, una eventual reelección o el pase de mando a un sucesor de PRO.

El despido de 2.400 empleados de la Ciudad y la intervención de la Obra Social de los municipales será para el jefe de Gobierno lo que fue para Raúl Alfonsín la ley Mucci, para Carlos Menem el proceso de privatizaciones, para Fernando de la Rúa el impuestazo y para Néstor Kirchner el descabezamiento de la Corte. En el caso de los dos presidentes radicales, la derrota o el rechazo popular a sus propuestas incidieron desde el vamos en las posibilidades de éxito de sus gobiernos.

En cuanto al decurso de los gobiernos peronistas, fueron determinantes las aceptaciones de sus decisiones, más allá de las diferencias de estilo, formato e inclusive de la posterior abominación que la sociedad hizo de esas políticas de Estado. En el entorno de Macri reconocen que es muy importante la iniciativa de desregular la obra social y despedir a los empleados sin función aparente. Y afirman que no trabajan sin red, que tenían claro que se les venía encima el poderío de los Moyano y seguidores. Tanto lo descontaban que dicen que van por más: “en los próximos días los porteños se van a encontrar con más decisiones de Estado de similar repercusión pública a la que tiene contra las cuerdas al viejo gremio de Genta y Datarmini. ¿Eso quiere decir que se va con todo contra la burocracia sindical? De lo que se trata es de convencer a estos rancios caciques de la conveniencia de ceder a un régimen requerido por docentes, médicos y otros municipales. Atención a lo que se confiesa: “lo más probable es que al fin del cuatrienio Macri “sigan en sus cargos los mismos sindicalistas , salvo que se arriesguen a “que haya más de 20.000 despidos . Algo difícil.