SUPERÓ A SAN LORENZO POR 2 A 0 DEJANDO UNA MUY BUENA IMAGEN

River gana y apunta a ser el equipo a vencer

Era especial el partido. No hay dudas. Se trataba del primer clásico del campeonato y tenía aditamentos especiales. Todo el verano se habló de River y de San Lorenzo. Juntos o separados. Por refuerzos, por venganzas, por despechos. También por planteles jerarquizados y sueños de campeonato.

En el Monumental estuvieron Placente, Menseguez, D‘Alessandro y Ramón (ovacionado). Claro, todos como parte del San Lorenzo de Tinelli, este indescifrable acertijo que preocupa, y mucho, a sus hinchas. Pasó un partido más, y el “Ciclón sigue sin marcar goles en partidos oficiales y es el único colista del torneo local.

River fue el “nuevo River, el que nació después de aquél engendro estival que tantas críticas le generara a su entrenador. Ordenado, con una nítida mirada ofensiva, pero sin tanta generosidad como entonces. Ayer, manejó pelota, tiempos, espacios y la ansiedad de un rival al borde del ataque de nervios. Falcao de cabeza abrió el marcador y la esperanza. Lo festejó como un gol más, pero la gente no se olvidó del episodio en el que, hace poco tiempo, Orión increpó al colombiano en un exabrupto absolutamente injustificable. El segundo, ya en el complemento, fue del cada día más asentado Abelairas. Para San Lorenzo, que ya no tenía a D‘Alessandro (se fue amonestado aunque los hinchas azulgranas lo silbaron “desconfiando por su pronta salida), era demasiado. No tenía capacidad de rección. ¿La tendrá de aquí en más?

River volvió a mostrar que dará batalla. Es cierto que junto a Boca siempre es, a priori, favorito para pelear por el título. Pero, esta vez, el único equipo al que no le han marcado goles, parece tener protagonistas que están creidos de sus propias fuerzas y de que no son menos que los demás. Claro que, ahí, entran en consideración esos “demás . Con tres fechas jugadas, y aún a riesgo de que la realidad nos dé un cachetazo, parece más que obvio que, una vez más, ni San Lorenzo ni los dos de Avellaneda, estarán en la conversación; en una mesa de discusiones en la que, por ahora, se atreven a sentarse Estudiantes y Vélez que justifican el hecho, básicamente, a fuerza de goles.

Lo de Boca, aún, merece un compás de espera. Volvió a ganar, festejó con el interminable Palermo que está a tiro de su anhelado récord, pero aún no es un equipo compacto. Tiene esas grandes individualidades que, en ocasiones, rayan a gran altura, pero habrá que verlo ante rivales de más fuste y con el desgaste que puede generar el jugar la Copa y el campeonato. Por ahora, el paño alcanza. Se verá en un futuro.