Qué hacen

Más allá de la variedad de acciones que se están llevando adelante, las diferentes operaciones podrían clasificarse en cuatro tipos fundamentales, de acuerdo a parámetros de creatividad y estrategia. Aunque, de todos modos, no son excluyentes entre sí.

1-Promociones de venta: Concentran la mayor inversión por marca y, según Meyer Action Marketing, representan el 40% de la inversión total. Incluyen en general a productos de alta estacionalidad, que definen su balance en el verano y contemplan actividades fuertes en medios y un mix de las categorías que se mencionan más adelante. Algunas acciones clásicas son las promos en gaseosas o cervezas, en las que al destapar las botellas pueden ganarse premios instantáneos.

2-Promociones de destino y espacio fijo: Están conformadas por aquellas acciones que se desarrollan en un mismo lugar durante toda la temporada, que -si bien son las de menor volumen en cantidad- representan un 25% del desembolso general. La alternativa más clásica es el establecimiento de stands.

3-Acciones de esponsoreo: Conforman el 20% de las inversiones y son las que poseen mayor nivel de prensa, ya que son pensadas para tal fin. Por ejemplo, un parador donde la capitalización de las inversiones se produce a través de las relaciones públicas, figurita repetida en empresas de autos, de telefonía y varias más. Dentro de esta categoría también se incluyen auspicios de eventos culturales, deportivos y espectáculos, entre muchos otros.

4-Promociones itinerantes: Son las que se basan en equipos móviles que ofrecen muestras de productos, obsequios y entretenimiento en diferentes ámbitos, sin estar atadas a un lugar específico. Este tipo de operatoria concentra el restante 15% de la inversión, siempre hablando en porcentajes estimativos.