Miguel Vidal - Representante de Hering en Uruguay

"Para correr en un barco grande se necesita un buen equipo"

El ejecutivo asegura que, tal como ocurre con el manejo de la empresa, es imprescindible trabajar en grupo para que el Clipper llegue a buen puerto. Cuenta cómo surgió su pasión por el mar

“Esta locura . Así define Miguel Vidal, representante de Hering en Uruguay, 52 años, montevideano, padre de tres hijos y amante incondicional del mar, su pasión por la navegación.

El capitán del Clipper, que el sábado se puso al frente de una tripulación de ocho hombres en la primera parte del Circuito Atlántico Sur 2004 Rolex Cup, asegura que consigue conjugar “sin conflictos su rol de empresario con el amor que abraza desde siempre. “Mi padre tenía que ir a buscarme al Yacht Club uruguayo, adonde me escapaba en lugar de ir al Liceo , recuerda.

En cuanto a su pasión, después de las primeras incursiones clandestinas al club, a los 16 años, “tuve por una gran experiencia con el snaip, durante unos años pasé por el windsurf y finalmente nació la locura, las ganas de conducir el Clipper, alrededor de 1996, cuando me empezó a rondar la idea de un barco grande para correr , repasa Vidal.

El Clipper es una embarcación Beneteau 40,7 de construcción francesa con 12 metros de eslora (largo), 4,75 metros de manga (ancho máximo) y 102 metros cuadrados de superficie de vela. Su casco azul obtuvo, entre otros premios, el segundo puesto en la Clasificación General Circuito Atlántico 2002 IMS y fue ganador del Circuito Atlántico 2002 IMS Categoría Crucero, además del primer lugar en el Campeonato Challenger 2003 auspiciado por Royal & SunAllian.

Pero Vidal insiste: “Lo que cuenta es que yo sólo soy una de las tantas personas que integran este equipo. Detrás del Clipper hay mucha gente . La embarcación corre, anualmente, unos cuatro campeonatos grandes en la Argentina y participa en toda la temporada de regatas a vela en Punta del Este.

Negocios en puerta

A medio camino entre los negocios en Punta del Este y Montevideo, Miguel Vidal no puede dejar de hacer una doble lectura sobre el boom turístico en las playas uruguayas esta temporada. “Esta explosión fue una sorpresa muy buena para la gente, aunque es malo para los que vivimos y trabajamos aquí , se queja a medias mientras maneja el negocio entre turistas argentinos y, lo que más extraña a los uruguayos en estos días, es la gran cantidad de visitantes europeos y estadounidenses que invaden el puerto, playas y restaurantes.

Para el titular de Hering desde hace diez años, gran parte del día transcurre entre las seis tiendas que la marca tiene en el país vecino, la fábrica, el depósito, los más de 200 empleados y, en los últimos

días, la nueva colección de invierno. Por último, deja entrever el secreto de su entrenamiento en el mundo de la navegación y de los negocios. “Horas y horas navegando y haciendo maniobras, cambiando velas, intentando eliminar errores y bajar tiempo, que es lo que realmente importa , repasa, a punto de hacerse nuevamente al mar.

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