PARA HACER UN AUTOTEST

Huérfano de educación

“Lo mínimo que debemos pedirle a una persona es que respete a los demás. Para conseguirlo, no hace falta ser muy intelectual , dice Plácido Fajardo, director de Recursos Humanos del grupo español Telefónica, quien agrega que la falta de respeto está muy extendida entre las cúpulas directivas.

El prepotente

“La prepotencia se inculca desde los MBAs. Allí, todo lo que les llega a los alumnos son mensajes de superioridad. Entonces, “¿cómo podemos pretender que cuando salen al mundo laboral trabajen en equipo? , critica ngel Aledo, director de Recursos Humanos de la constructora Necso.

Síndrome del tapón de cera

Muchos empleados dicen que sus jefes nunca los escuchan. Para este tipo de directivos sólo existe una voz: la suya. “Este comportamiento es consecuencia del miedo y la falta de respeto , señala Alicia Kaufmann, profesora de Comportamiento Organizacional de la Universidad de Alcalá.

El que no se sabe cómo llegó

Muchos empleados se quejan de los jefes que dan órdenes que se contradicen.

“Este problema, muchas veces, no es culpa del jefe, sino de quien lo puso en ese cargo , señala Plácido Fajardo. La obligación de la firma cuando detecta el problema es ubicar al ejecutivo en otro puesto.

El que deja sólo a su equipo

La autoridad también implica velar por sus empleados, preocuparse por sus problemas personales y dar la cara por ellos. Pero, en demasiadas ocasiones, los jefes esconden la cabeza en vez de sacar pecho. Esta actitud conlleva a que los trabajadores terminen sintiéndose como máquinas.



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