Lousteau ahora tiene un vigía

Dormirá menos tranquilo el ministro de Economía, Martín Lousteau, ahora que se retomó el diálogo fluido entre Roberto Lavagna, ex jefe de Hacienda, y el ex presidente Néstor Kirchner.

Justamente el actual ministro participaba activamente en los equipos del ex presidente del Banco Central, Alfonso Prat Gay, cuando desde esa entidad se intentó una asonada contra Lavagna, que terminó con Prat Gay y los suyos eyectados de la autoridad monetaria.

Tampoco es buena noticia lo de Lavagna para el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el principal blanco del ex ministro durante la última campaña electoral.

En términos políticos, hombres del radicalismo recordaban ayer que ésta ha sido la segunda traición de Lavagna al partido de Alem, ya que muchos heridos de la administración de Raúl Alfonsín recuerdan cuando a fines de los años 80, el entonces secretario de Industria abandonó el Gobierno con duros cuestionamientos a quien ocupaba la cartera económica en ese momento, Juan Sourrouille, cuestionando además la política del “festival de bonos de José Luis Machinea, en aquellos difíciles días al frente del Banco Central.