ASEGURAN QUE EL GOBIERNO PUEDE SER M S FLEXIBLE EN LA REESTRUCTURACIÓN DE LA DEUDA SI AJUSTA SUS PRONÓSTICOS FISCALES

Los bonistas no pierden esperanzas de lograr un acuerdo

Tras los encuentros de esta semana en Nueva York, los propietarios de miles de millones de dólares en bonos argentinos defaulteados no pierden las esperanzas de convencer al gobierno argentino de negociar algunos de los términos de su reestructuración de la deuda.

“Lo mejor para la Argentina y sus acreedores es llegar a una solución consensuada basada en el mercado , señaló Abigail McKenna, administradora de cartera de Morgan Stanley Investment Management, que posee una cantidad no revelada de deuda argentina.

Los bonistas de Estados Unidos, Japón, Suiza, Italia y Alemania esta semana están manteniendo una serie de reuniones con el secretario de Finanzas argentino Guillermo Nielsen para presentar sus opiniones al gobierno.

Los inversores afirman que Nielsen dijo que la Argentina estaría preparada para negociar algunas de las “pautas originales de la reestructuración anunciadas en septiembre en Dubai.

Los inversores están disconformes con el lineamiento inicial presentado por la Argentina, que propone reducir 75% el valor de su deuda y no pagar los intereses adeudados. La Argentina entró en cesación de pagos respecto de su deuda por u$s 155.000 millones en diciembre de 2001, el mayor default soberano de la historia.

Los inversores también están disgustados porque el gobierno asignó solamente 2,4% de su superávit del PIB para cancelar deuda externa, en un momento en que el país está creciendo.

En los últimos meses, los bonistas empezaron a iniciar juicio a la Argentina, creando temores de que fracase la propuesta formal para la reestructuración de la deuda.

El Comité de Tenedores de Bonos de la Argentina, un grupo de inversores, esta semana presentó a Nielsen una contrapropuesta, pidiendo una quita no superior a 35% del valor nominal de su deuda y el pago de todos los intereses adeudados. Asegura que la Argentina puede ser más flexible en la reestructuración de su deuda, si ajusta sus pronósticos fiscales y si en 2008 reanuda la toma de créditos internacionales en los mercados de capitales.

Sin embargo, los analistas de mercados emergentes dudan que el gobierno argentino y los inversores puedan resolver todas sus diferencias.

Un mayor número de inversores está iniciando acciones legales para tratar de recuperar el capital y los intereses de sus bonos, y el comité de tenedores de deuda esta semana advirtió sobre “una inundación de litigios iniciados por bonistas minoristas e institucionales a nivel mundial , si la Argentina no llega a algún tipo de operación consensuada.

La Argentina tiene menos de dos meses para cumplir las órdenes de los tribunales estadounidenses y presentar una propuesta formal de reestructuración a los bonistas.

Traducción: Mariana I. Oriolo



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