SONDEOS PREELECTORALES DABAN POR SEGURA SU DERROTA

La victoria de Hillary desafió el pensamiento generalizado

Factores como un clima templado y la masiva afluencia de mujeres a las urnas, sumados a una mayor disposición de la candidata hacia la gente en la calle, revirtieron pronósticos

La asombrosa victoria de Hillary Clinton sobre Barack Obama en New Hampshire pone otra vez de cabeza el pensamiento convencional sobre la carrera presidencial en el Partido Demócrata, contradiciendo lo que todos daban por seguro por segunda vez en siete días.

Desmintiendo totalmente los resultados de las encuestas de opinión difundidos en la mañana del martes, que mostraban a Barack Obama aventajando a Clinton por entre siete y 13 puntos porcentuales tras su cómodo triunfo en Iowa la semana pasada, los votantes de New Hampshire optaron por volcarse a favor de Clinton por un margen de 2%.

Inicialmente se pondrá el foco en determinar cómo los medios y las encuestas de opinión pueden haberse equivocado tanto en New Hampshire. Una explicación apunta a una oleada de último momento entre las mujeres votantes, ante la dura reacción mediática por un breve episodio con lágrimas de Clinton, el lunes pasado.

Esta simpatía puede haber sido aún mayor cuando se percibió que John Edwards, que quedó en un mediocre tercer puesto en New Hampshire y ya es ampliamente considerado como un esfuerzo desperdiciado, desestimaba esta poco frecuente exhibición emocional por parte de Clinton al comentar que EE.UU. necesita un “comandante en jefe duro .

La gente de la campaña de Clinton dijo también que la candidata obtuvo dividendos gracias a su desempeño en el debate presidencial televisado del domingo pasado, cuando de manera enérgica –y a veces hasta con indignación– sostuvo que tiene antecedentes reales de haber implementado el “cambio , comparado con las “falsas esperanzas que ofrecen las promesas de Obama.

Además, en el período entre su derrota en Iowa y las primarias del martes pasado, Clinton cambió el tono de su campaña: abrió sus actos partidarios para que incluyeran largas sesiones de preguntas y respuestas, y se la vio mucho más a disposición de la gente en la calle. “Quiero agradecer especialmente a New Hampshire. Los escuché y, al escucharlos, encontré mi propia voz , dijo en su discurso de aceptación.

Sin embargo, la victoria de Clinton no implica necesariamente el estallido de la burbuja de la “Obamamanía . Para un par de comentaristas, este revés puede resultar incluso saludable porque la oratoria inspiradora de Obama ya había trepado a la estratósfera en los últimos días.

Lo ocurrido también revivirá el debate sobre la inseguridad de basar los pronósticos electorales en el tamaño de las manifestaciones públicas, ya que las multitudes que atrae Obama son siempre más numerosas que las de Clinton. A diferencia de lo que pasó en Iowa, donde la base de apoyo de Clinton fue superada por el voto de los jóvenes, en New Hampshire las mujeres y la gente mayor que le dan su respaldo concurrieron en masa a votar. También ayudó que el martes el clima en el estado estuviera desusadamente templado para la época.

Noticias del día