RESULTADO DE UNA SIMULACIÓN DEL INSTITUTO ARGENTINO DEL MERCADO DE CAPITALES

La quita sobre la deuda bajaría de 85% a 58% si se incluye al Fondo Monetario

Incorporar los pasivos con el FMI, el BID y otros organismos multilaterales triplicaría la capacidad de pago del país y daría un trato más equitativo a los acreedores

El tratamiento poco equitativo entre los acreedores no pasa desapercibido ni para las cuentas del Gobierno, ni para los tenedores de deuda en default. Esto se debe a que la incorporación en el monto a reestructurar de lo que se adeuda a los organismos multilaterales podría triplicar, en valor presente, la capacidad de pago de la deuda.

Incluir en las negociaciones la deuda que se tiene con los organismos (FMI, BID, BIRF y otros) de unos u$s 31.100 millones permitiría ubicar la capacidad de pago en el 42,4%, nivel sensiblemente superior al 15,3% que resulta si sólo se considera la deuda designada hoy elegible por el Gobierno (u$s 92.000 millones). Como contrapartida, la quita en valor presente sobre los tenedores se reduciría del 85% a 58%.

Tales resultados surgen de la simulación realizada por el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC). El análisis calcula los valores presentes del stock de deuda y del superávit primario, para después restar el monto de los servicios de la “deuda no elegible . Luego, toma la diferencia entre ambos montos y obtiene la capacidad de pago –siempre en valor presente– que quieta para la deuda “no elegible .

La simulación, que tiene como fin cuantificar los costos que surgen por el tratamiento diferenciado entre los acreedores, también señala que si se incluyera en la reestructuración los Boden o Préstamos Garantizados la capacidad de pago nuevamente mejoraría, pero sólo en 10 puntos porcentuales. Específicamente, sumar los Boden aumentaría la capacidad al 26,6%, y los préstamos al 24,5%.



Costo político

Si se incorporaran Boden y organismos multilaterales (es decir, sumar más de u$s 50.600 millones al monto de la deuda elegible) la capacidad de pago a futuro sería del 51%, o bien el recorte en la deuda a reestructurar en valor presente del orden del 49%. Sin embargo, como señala el análisis, la inclusión de la deuda nueva (Boden y Bocones) tendría un alto costo político, lo que hace que sea poco probable su incorporación.

Como datos, el IAMC considera las proyecciones macro del Gobierno y el stock oficial de deuda estimado a fines de 2003 de u$s 176.359 millones (compuesto en un 52% deuda elegible o sujeta a quita). No contempla el monto de intereses vencidos e impagos (por alrededor de u$s 19.500 millones) y para los cálculos del valor presente, utiliza dos tasas de descuentos: 12,1% para los bonos con legislación local y 9% para los títulos de legislación extranjera.

Más allá de los diversos ejercicios de valuación realizados por las consultoras, el mercado continúa moviéndose con ritmo propio. Si bien los precios de la deuda en default pasaron de un precio promedio de u$s 33 a principios de septiembre a los u$s 26 actuales, este nivel aún está lejos del valor que tendrían que tener –inferior a los u$s 20– si se toma seriamente la quita oficial de 75%.

“El mercado de deuda en default se encuentra vendedor desde Dubai, tendencia que se aceleró tras las rondas de consultas y la especificación de los nuevos títulos , afirmó Olivari Sívori, de Bacqué Bolsa. Los precios lentamente ceden, con lo cual la impresión es que la pulseada la va ganando Economía , agregó.

En tanto, la deuda nueva se diferencia. Desde principios de septiembre, los bonos en dólares cayeron menos del 3%, mientras que los nuevos títulos en pesos ajustados por CER subieron entre 5% y 13%. El Boden 2008 reflejó ayer un nuevo récord al trepar a los $ 84,9.