LA APROBACIÓN GENERA UN CAMBIO CULTURAL EN LAS COMPAÑ AS

La gestión social tiene mayor reconocimiento

El índice que permitirá a las empresas medir su aporte a la comunidad y mejorar su relación con los consumidores está siendo difundido por sus responsables en todo el país

Una pluralidad de encuestas realizadas en distintos países, tanto desarrollados como emergentes, demuestra que las empresas socialmente responsables están siendo reconocidas y evaluadas positivamente por la opinión pública. Este vertiginoso proceso está dando lugar a una nueva cultura empresaria sustentada en la responsabilidad social.

En la mayoría de las grandes compañías europeas y estadounidenses, por otra parte, se ha institucionalizado la presentación de balances globales, esto es, económicos, medioambientales y sociales, que superan al tradicional balance financiero reflejando, al mismo tiempo, la configuración en esos países de renovados contratos de índole social entre empresa y sociedad.

Este fenómeno también está germinando en nuestro país. Las encuestas demuestran que los consumidores argentinos están, efectivamente, sancionando a aquellas empresas que tengan probados comportamientos de irresponsabilidad social y premiando, mediante la compra de productos, a aquellas consideradas socialmente responsables.

Esta realidad fundamenta el pedido que el Foro Ecuménico Social le trasladó al economista Adolfo Sturzenegger para que elabore un indicador que le permita a las empresas medir su aporte a la comunidad. El resultado es el Indice de Responsabilidad Social Empresaria (IRSE), una herramienta destinada a evaluar las acciones de las compañías que permitirá obtener un certificado en el rubro.

El plan de trabajo, reseñado en un documento en el que también participaron Mariano Flores Vidal y Germán Sturzenegger, fue presentado en abril pasado en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. A continuación se organizaron una serie de encuentros en todo el país para lograr su difusión.

Si bien el índice elaborado por el equipo técnico del Foro Ecuménico constituye una estructura completa para efectuar evaluaciones, el mismo será sometido a un permanente proceso de revisión y perfeccionamiento.

¿Por qué resulta clave una herramienta de este tipo? Según el equipo conducido por Sturzenegger, “actualmente los problemas ambientales, sociales y culturales de la comunidad se potencian en tanto que no pueden ser compensados o controlados a través de la acción del Estado. Además, la sociedad civil, a su vez, no dispone de los medios suficientes como para actuar con eficacia. Es entonces cuando la importancia estratégica de las empresas aparece como una posibilidad concreta que puede llegar a contribuir en la resolución de estos problemas .

El IRSE está estructurado en Dimensiones, Categorías, Aspectos e Indicadores. Las cuatro Dimensiones son: la Jurídica, la Económica, la Ambiental y la Social. Notablemente, en la literatura internacional, la dimensión jurídica no está incluida, tal vez porque se considera inadmisible pensar en empresas que no cumplan con las leyes. Este aspecto, en el IRSE, elaborado específicamente para la Argentina, constituye, por el contrario, una dimensión insoslayable.

Para comprender cómo está conformada la estructura del IRSE es conveniente comenzar especificando lo que no está incluido en este indicador.

En la mayoría de los casos, no se incluyen acciones empresarias que respondan al objetivo de la maximización tradicional de beneficios en mercados competitivos. Por ejemplo, no se encuentran incluidas acciones como generar empleo, mejorar la división del trabajo en la organización o dar premios por productividad.

La dimensión Social, por ejemplo, está subdividida en tres grandes categorías: Desarrollo Laboral, Ética y Transparencia e Inversión Social.

Para cada una de las dimensiones y de las categorías sociales, el IRSE ha tratado de establecer umbrales mínimos, que cada empresa deberá superar para tener derecho a obtener la certificación.



Más de Impresa General