Cambios en la aplicación de los criterios económicos

La banca y los economistas alemanes lanzan seis planes de reforma del Pacto

Desde Alemania, las principales instituciones económicas han lanzado varias ideas para reformar el Pacto de Estabilidad tras la decisión política adoptada el pasado martes por el Ecofin. Hace dos años, el titular de Hacienda, Hans Eichel, sugirió cambiar el objetivo de déficit por uno de gasto. La iniciativa había sido ya propuesta por expertos independientes como el economista jefe de Deutsche Bank o el Instituto de Investigación Económica de Berlín (DIW).

Ahora, en el mundo académico se cuestiona la barrera del 3% del PIB para el déficit público y el 60% del PIB para el endeudamiento. Los límites podrían cambiarse o moverse arriba y abajo. Algunos economistas defienden que países

con estructuras federales como Bélgica , Alemania o Austria, deberían mantener pactos de estabilidad vinculantes para forzar a restringir el gasto en todas los niveles de la administración. Una de las iniciativas más radicales proviene de economistas americanos. Alessandra Casella, de la Universidad de Columbia propone la utilización de los “derechos de déficit , que podrían negociarse como las emisiones contaminantes. En este caso, la zona del euro dispondría de un objetivo conjunto que se repartiría en derechos entre los socios europeos. Un sistema, según sus defensores, “fácil y transparente .

Algunas iniciativas se topan con la falta de voluntad política, ya que los países no

quieren ceder soberanía presupuestaria. En la actualidad la Comisión puede ejercer presión sobre los Estados miembros; puede enviar cartas azules de advertencia o recomendaciones económicas. Pero las decisiones finales dependen del Euro grupo.

Economistas como Jürgen von Haagen de la Universidad de Bonno Charles Wyplootzs de la Universidad de Ginebra, sugieren dejar las decisiones

en manos de un “consejo de expertos independientes . Los sabios, independientes como un banco central, podrían poner sanciones o relajar en determinadas circunstancias el cumplimiento de los objetivos. El problema es decidir quién se responsabiliza de ese organismo. Otra idea es que una buena parte de los gastos estatales dependerían de Bruselas por lo que los Estados miembros no tendrían que tomar tantas decisiones. Pero pocos países aceptarían una cesión tan grande de soberanía. Otra opción, más radical, defendida por economistas como el presidente del Instituto de Halle (IWH), Rudiger Pohl, se basa en considerar que el PEC sólo es necesario cuando el endeudamiento de un país pone en peligro a otro.

Más de Impresa General