“Haremos dos nuevas plantas y venderemos 25% de Bio Sidus

El grupo se prepara para aprovechar que, en 2005, vencen en Europa y EE.UU. las patentes de insumos farmacéuticos que ellos producen. Buscan un socio europeo

Puede que Antonio Argüelles haya previsto un destino de éxito para su compañía farmacéutica cuando fundó Sidus en 1938. Pero es seguro que no imaginó que su hijo, Marcelo, iba a comandar, 65 años más tarde, un proceso científico único que pondría a la firma y al país en la vidriera mundial: la obtención de grandes volúmenes de medicamentos de alta tecnología, y a un menor costo, a partir de la leche de bovinos clonados y transgénicos.

La firma de biotecnología Bio Sidus, hoy la más rentable del grupo Sidus, saltó a la tapa de todos los diarios hace poco más de un año, cuando anunció el nacimiento de Pampa, la primera ternera lograda por clonación en la Argentina y en Latinoamérica.

En octubre pasado, informó que otra ternera clonada y transgénica, Mansa, había comenzado a producir en su leche la hormona humana del crecimiento, usada para el tratamiento del enanismo hipofisiario.

Ahora, la intención es utilizar el novedoso proceso para obtener insulina y tPA, materia prima para el tratamiento de infarto agudo de miocardio, cuya producción tradicional sobre células resulta sumamente costosa. Esto abre un enorme abanico de oportunidades para Bio Sidus. Y un negocio más que apetecible.

“Queremos ingresar con estos productos a los mercados del Primer Mundo, como Estados Unidos, Europa y Japón, apenas comiencen a caer las patentes, en agosto de 2005. Esto nos permitirá multiplicar por cinco nuestra facturación actual de 90 millones de pesos, en cuatro años , explica Marcelo Argüelles, presidente del grupo, que facturará $ 216 millones este año.



En busca de fondos frescos

La estrategia para captar ese mercado es amplia y se apoya en dos pilares: la obtención de un crédito con un banco nacional para que financie la construcción de una planta en el país y otra Brasil y la venta de hasta el 25% del capital de Bio Sidus a un laboratorio europeo mediano de genéricos, para que le abra la puerta de ese mercado. Las negociaciones ya están en marcha. La otra opción, hoy más congelada, sería la cotización en la Bolsa de Buenos Aires y Nueva York.

“En 2004 comenzaremos las obras para levantar una planta de materias primas en Pilar, en el mismo predio donde se ubica el centro productivo de Sidus, la firma farmacéutica del grupo. La inversión ronda los 30 millones de dólares y estamos negociando con un importante banco nacional para obtener financiamiento , explica sin dar más pistas Argüelles.

Hoy, Bio Sidus cuenta con un planta de manufactura en Bernal y un laboratorio de materias primas en Constitución, donde se elaboran entre otros productos, la eritoproyetina (que se utiliza para tratar la anemia), y que colocan en 40 países de la región, China, Turquía y Pakistán.

Pero estos centros no alcanzan para enfrentar la demanda potencial del mercado europeo. Así, el desembolso estaría destinado a la ampliación de sectores de producción de células para eritoproyetina e interferon beta (utilizada en tratamientos de esclerosis múltiple) y para la planta de purificación de las sustancias que se obtendrán a partir de las terneras transgénicas.

“Pese a que competiríamos por precio –hoy vendemos eritoproyetina a u$s 6 cuando en Europa se comercializa a u$s 40– pensar en ingresar al negocio de biogenéricos en Europa solos sería una utopía. En el caso de la eritoproyetina, estamos hablando de un mercado de más de 2.500 millones de dólares, sólo en ese continente , explica. La intención es que los socios realicen la inversión para montar una planta y enviar las materias primas desde aquí.

“También está la idea de retomar el proyecto de cotizar en las Bolsa de Nueva York y de Buenos Aires. En 2001, estuvimos a

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