LO DISPUSO EL ENARGAS PARA GARANTIZAR EXPORTACIONES

Gobierno habilita a terceros a financiar redes de gas

Inversores ajenos a las transportadoras podrán participar en la expansión de redes, bajo la figura de fideicomisos. Hoy no se encaran esas obras por la falta de crédito

A fin de agosto, Néstor Kirchner recibió en Buenos Aires a su par trasandino, el presidente Ricardo Lagos. Durante esa reunión, Lagos planteó, entre otros temas, su preocupación por el abastecimiento del gas argentino a Chile.

Casi tres semanas después, el Gobierno envió una señal de tranquilidad al otro lado de la Cordillera. Mediante una resolución dictada por el Enargas el 19 de septiembre, el ente regulador del sector habilitó a que terceros inversores –bancos, administradores de fondos de pensiones pero, especialmente, empresas clientes del gas argentino– puedan financiar expansiones marginales a las redes ya existentes, que operan las dos transportadoras y las nueve distribuidoras gasíferas del país.

Actualmente, siete gasoductos vinculan a la Argentina y Chile. Por esos tendidos, el país vecino importa el gas de las cuencas Neuquina, Austral y el NOA, que ya supone el 13% del consumo energético trasandino.

Los accionistas de esos ductos ven con alivio la decisión del Enargas. Uno de esos inversores es la francesa Total, que controla la transportadora GasAndes, el gasoducto que abastece la zona central de Chile. GasAndes prevé invertir u$s 200 millones hasta 2013, para duplicar la actual capacidad de transporte de su ducto, que va de La Mora (Mendoza) a la capital Santiago, llevándola de 10 a 20 millones de metros cúbicos diarios.

Pero para concretar esa inversión, necesita que antes Transportadora de Gas del Norte (TGN), la operadora que controla la mitad de la red argentina de transporte, aumente su propia capacidad.



Una solución práctica

Antes, esa inversión debía ser encarada exclusivamente por los accionistas de TGN, que está en default, con tarifas pesificadas y congeladas y, por eso, sin acceso al mercado de capitales. Ahora, la resolución 2.877 del Enargas habilita a que inversores ajenos al consorcio puedan realizar ese desembolso, en la forma de un fideicomiso.

La resolución del Enargas establece que las ampliaciones realizadas queden bajo el fideicomiso, generando ingresos para los financistas durante el período de repago de la inversión. En todo momento, el control operativo estará en manos de la licenciataria local. Y al finalizar el período de repago, esos activos terminarán incorporándose al patrimonio de la licenciataria.

Las expansiones podrán hacerse tendiendo caños en paralelo al trazado de las redes actuales, permitiendo lo que en la industria se denomina ampliaciones marginales de capacidad. En Chile se descuenta que los propios clientes trasandinos del gas local (las generadoras eléctricas de ciclo combinado y las distribuidoras gasíferas) serán las principales interesadas en proponer y financiar las expansiones. De todas formas, las obras deberán ser autorizadas por el ente regulador del gas.



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