CLAROS SIGNOS DE mejora PARA LA ACTIVIDAD

El transporte marca el rumbo de la recuperación

El aumento de las importaciones de bienes de capital posibilitará mayores exportaciones con valor agregado. La agroindustria espera señales del Gobierno

Como todos los años, desde 1998, cuando comenzó a editarse Transport & Cargo, son convocados varios de los principales referentes del transporte y del comercio exterior de la Argentina. Y ellos brindan su visión sobre los hechos más salientes del año que culmina y las perspectivas para el próximo período.

Con este conjunto de datos, resulta sencillo componer una suerte de mapa de situación sobre la situación actual, y diseñar una hoja de ruta con las perspectivas futuras de este sector clave de la economía argentina.

Tras la recorrida de opiniones se nota que cambió el ambiente de escepticismo e incertidumbre que reinaba en la Argentina a finales de 2002.

Es generalizada la esperanza de mantener un nivel de inflación y un tipo de cambio estables, y si bien se espera una suba de las exportaciones de un 9 o 10%, la atención está puesta en mantener el crecimiento de las importaciones. Este rubro, que sin duda ha sido la vedette de 2003, puede llegar a trepar entre un 15 y 20%.

Después de las elecciones, la confirmación del ministro de Economía Roberto Lavagna y el cierre del acuerdo con el FMI, las importaciones produjeron un salto de 1.150 millones de dólares, para cerrar el año con una cifra cercana a los 15.500 millones de dólares, es decir un 50% más que en 2002. No obstante lo más importante es que muchas compras al exterior se concentraron en bienes de capital para actividades dinámicas por su vinculación con las exportaciones.

Las perspectivas para el 2004 son de continuidad en este proceso. Se han anunciado algunas inversiones, aunque algo tibias, comparadas con lo que fue la ola inversora de fines de los ’90. Domina la idea de que el panorama actual está empezando a dar sus frutos. Una buena disponibilidad de materias primas, con precios muy competitivos parece ser la fórmula primaria del éxito.

Un ejemplo del nuevo horizonte se encuentra en los depósitos fiscales. Hasta hace poco condenados a desaparecer por la falta de movimiento, hoy florecen nuevamente, captan mano de obra y planifican inversiones.

En la industria naval también hay sonrisas. Río Santiago y Tandanor reflejan el potencial de un sector que se recupera a pasos agigantados, con aumento de ordenes de construcción en Argentina y el exterior. Ahora, la posible sanción de un decreto que se está consensuando entre los distintos actores, permitiría contar con reglas de juego claras con igualdad de condiciones para los armadores nacionales.

Sin embargo, el sector agropecuario, que es el principal aporte en exportaciones está expectante ante algunas señales poco amigables de parte del gobierno nacional, como el cambio de reglas en materia de Impuesto a las Ganancias, o el siempre anunciado aumento en las retenciones. Son varias y de importante monto, las inversiones propuestas para las terminales portuarias que operan granos y subrporductos que se encuentran congeladas a la espera de señales más claras de parte de la autoridad. Si a pesar de todo invierten, será porque calculan un aumento en las cosechas. No por otra cosa.