DECRETOS ATENTAN CONTRA LA SEGURIDAD JUR DICA

El empleo en negro crece con subas forzadas

Los aumentos generalizados de salarios, por decretos del Poder Ejecutivo, favorecen el empleo en negro, según un análisis del Instituto para el Desarrollo Social Argentino.

El estudio indica que los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec para mayo de 2002 y mayo de 2003 indican que entre en ese período se generaron 1,2 millones de empleos, pero sólo 8.000 puestos fueron registrados dentro de la economía formal.

Del total de nuevos puestos de trabajo detectados por la EPH, el 22% (275.000 puestos) fue aumento del empleo asalariado en el sector privado. El resto se explica por beneficiarios del Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados (55%), cuentapropistas (15%) y otras modalidades de inserción laboral.

Pero prácticamente no hubo incremento en el empleo asalariado en blanco, remarca el análisis. El 96% del aumento de la ocupación se explicó por empleo en negro (267.000 puestos).

En el interior del empleo asalariado formal hubo un incremento en 100.000 puestos con salarios superiores a los 400 pesos mensuales y una caída de igual magnitud de puestos con salarios inferiores a los

$ 400 pesos mensuales, añadió el estudio.

Del empleo en negro, 156.000 fueron puestos con salarios inferior a los 400 pesos mensuales; 100.000 puestos declaran salarios inferiores a

$ 600 y tan sólo 12.000 superan los $ 600.

Es interesante observar –subrayó el paper– que en enero del 2003 comenzó a aplicarse el aumento generalizado de 130 pesos impuesto por el Decreto 2.641/02. A partir de marzo, ese monto fue llevado a $ 150. Estos datos avalarían la hipótesis de que este aumento generalizado de salarios habría permitido incrementar las remuneraciones de quienes tenían un empleo registrado. Pero como contracara, profundizó la tendencia de que los nuevos empleos, que son mayoritariamente de bajos salarios, se concreten por fuera de la legalidad.

Esta evidencia debería encender una luz de precaución de cara a los recientes anuncios de profundizar las políticas de fijar aumentos generalizados de remuneraciones por decreto. El intento por compensar la caída en el poder adquisitivo de los salarios esta plenamente justificado. Sin embargo, se requiere una instrumentación cuidadosa. Sin una estrategia global de ataque al empleo no registrado , se está lejos de conseguir el objetivo buscado, porque los trabajadores mas vulnerables –al estar mayoritariamente trabajando en negro– no reciben el beneficio de esta política teóricamente destinada a mejorar su situación, concluyó el informe.

En el II Congreso Nacional de Recursos Humanos, organizado por la Asociación de Recursos Humanos de la Argentina (Adrha), el laboralista Julián de Diego también advirtió contra los aumentos salariales generalizados, otorgados por el Gobierno, especialmente a la hora de crear un Mercosur laboral. “Esas subas decretadas, cuando se había prometido no hacerlas más, van contra la seguridad jurídica , subrayó.



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