DESDE 1998, LA FIRMA HAB A PROMETIDO OCUPAR ESE ESPACIO EN VARIAS OPORTUNIDADES

El Gobierno le saca a Nahuelsat la licencia del segundo satélite nacional

Aunque la empresa seguirá operando el Nahuel 1, el segundo satélite quedaría en manos de la firma estatal que quiere crear Kirchner con ayuda de Venezuela

La Secretaría de Comunicaciones resolvió quitarle a Nahuelsat el derecho para explotar la segunda posición satelital que le corresponde a la Argentina, y que –si no se ocupa antes de noviembre de 2005– vencerá. Así, el Gobierno dio por terminadas las conversaciones con la concesionaria, que seguirá operando el Nahuel 1, el único satélite argentino, en órbita desde 1997.

Con su segunda posición nuevamente en la mano, el Estado está libre para encarar la creación de la Empresa Nacional de Soluciones Satelitales, un proyecto anticipado por El Cronista y confirmado hace un mes por el secretario Guillermo Moreno. Esta empresa, según las pretensiones oficiales, sería la encargada de construir, lanzar y operar ese segundo satélite, que cuesta cerca de u$s 250 millones. Así como sucede con la petrolera estatal Enarsa y la venezolana Pdvsa, también en este caso el gobierno de Hugo Chávez sería invitado a participar del emprendimiento.

Moreno integró la última gira a ese país y ayer hubo quienes dijeron que en septiembre llegaría al país una comitiva venezolana para tratar con más profundidad la posible cooperación espacial.



En legítima defensa

El fin de la licencia para Nahuelsat se oficializó ayer mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial. La Secretaría de Comunicaciones dejó sin efecto la resolución Nº 2593 mediante la que se asignó, el 27 de noviembre de 1998, la segunda posición orbital a Nahuelsat, controlada por la alemana EADS, la italiana Finmeccanica, la norteamericana SES Global, la argentina Publicom y la uruguaya Antel. A última hora, la empresa señaló que está evaluando “las acciones más adecuadas en defensa de sus legítimos derechos . Y agregó que, en julio, formuló una propuesta integral para ocupar la posición que, evidentemente, no conformó al Gobierno.

La Secretaría explicó que la segunda órbita fue otorgada por las autoridades de esa misma oficina, que por aquellos años estaba a cargo de Germán Kammerath, de manera “arbitraria e ilegítima porque, entre otras cosas, no se exigió a Nahuelsat un plan de acción ni un presupuesto en firme para el segundo lanzamiento, que debía realizarse a más tardar en 2003. Ese año el país perdía el espacio asignado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, aunque finalmente el Estado logró una prórroga de dos años.

Fuentes del sector señalaron que la posición 81º, que es la que se revoca en la resolución, fue delineada por las autoridades de aquel entonces y benefició a la Argentina porque logró que cubriera el territorio estadounidense y así revalorizó esa ubicación. Es más, las mismas voces no dudan en decir que la posición que ahora volvió al Estado es infinitamente mejor que la que está ocupada. No obstante, los analistas concluyen que el negocio satelital sólo es rentable para grandes grupos, como Intelsat o Panamsat, y ponen en duda la iniciativa estatal. De hecho, pese a reestructurar una deuda de u$s 70 millones, la situación financiera de Nahuelsat continúa siendo débil. Sólo tiene ocupada el 50% de la capacidad del Nahuel 1, los precios de los Mhz (unidad de medida para la venta de capacidad) cayeron a un tercio de lo que cotizaban hace tres años, y el hecho de operar un único aparato imposibilita que sus recursos en tierra (50 técnicos, una plata en Benavídez y demás equipos) sean rentables. “No hay por qué pensar que las condiciones cambiarían para la empresa estatal , dice un empresario del sector.



El proyecto estatal

La idea de Moreno es que la Empresa Nacional de Soluciones Satelitales, esté conformada en un 5% por el Estado que, además, tendría una acción de oro. Para el 95% restante, el secretario convocó a un grupo de empresas, entre las que figuran el Grupo Clarín, CTI, el Grupo Eurnekian, CableVisión y las provincias de Santa Cruz y Chubut. El plan es emitir deuda por los u$s 250 millones necesarios.

El anuncio de la firma estatal fue más que un aviso para los accionistas de Nahuelsat que, con el argumento de la baja demanda, seguían dándole vueltas al proyecto Nahuel 2. En un principio, se había dicho que Nahuelsat y sus accionistas serían socios operadores en la estatal. Ahora, Moreno debe salir a buscar el know how y la tecnología para operar satélites.