Dudas sobre el futuro de la eléctrica entrerriana

La suerte de Edeersa, la distribuidora eléctrica de Entre

Ríos, sigue en la cuerda floja. Teóricamente, a partir de hoy el fiscal de Estado de la provincia podría intimar a quienes llevan las riendas de la compañía –los gerentes de la distribuidora, mediante una sociedad– a que aporten, lo antes posible, el nombre del nuevo operador técnico. Éste deberá garantizar la prestación del servicio y contar con solvencia financiera para reestructurar la deuda de Edeersa, que suma 80 millones de dólares.

Mientras tanto, la flamante gestión del gobernador justicialista Jorge Busti, que asumió a principios de este mes, ya está a la caza de ese nuevo operador. El responsable de las negociaciones es el ministro de Economía entrerriano, Diego Valiero, quien ya habría logrado interesar al grupo estadounidense Franklin Park Energy (FPE). Esa empresa opera en el estado norteamericano de Indianápolis y, a mediados de 2003, anunció que buscaba invertir u$s 100 millones en Latinoamérica, en proyectos de distribución eléctrica. “El operador debería aportar experiencia en el negocio y tener espalda financiera como para renegociar el pasivo con los bancos , dicen cerca de Busti.



Traspasos polémicos

Los conflictos en Edeersa –que factura 140 millones de pesos al año y abastece a 235.000 clientes– surgieron en 2002, cuando la estadounidense PSEG (entonces dueña del 90% de las acciones) decidió irse de la Argentina. La eléctrica le vendió a su socia, la estadounidense AES, sus papeles en las distribuidoras bonaerenses Edelap, Eden y Edes, y en las generadoras AES Paraná y San Nicolás.

Pero en el caso de Edeersa, PSEG decidió ceder gratuitamente su tenencia a los gerentes y empleados de la firma. Esa operación, que se concretó mediante un fideicomiso, fue rechazada por el Enre (el ente regulador) y la Justicia.

Finalmente, en noviembre el ex gobernador radical de Entre Ríos, Sergio Montiel, rescindió la concesión de Edeersa, reestatizó el servicio y le dio la operación transitoria a un grupo liderado por la federación de Luz y Fuerza. Pero tras la llegada de Busti, los gerentes lograron volver al control de Edeersa, gracias a una medida de no innovar.