“Cualquier propuesta de canje distinta termina en una crisis

Hugo Medina fue ayer el hombre del Gobierno que salió a explicar la aprobación de la cotización en bolsa de los cheques de pago diferido (ver pág 21). Pero también se prestó a hablar de transparencia y reestructuración de deuda.

– Las cotizantes están sometiendo a asamblea la adhesión a la Ley de Transparencia en la Oferta Pública. Y todas la están rechazando. Como titular del organismo que vela por la transparencia del mercado, ¿qué reflexión le generan estas decisiones?

– Esto lo que demuestra es que las compañías argentinas no tienen un alto grado de vocación hacia el mercado de capitales. Pero me parece que es razonable. Hay que pensar en las condiciones del mercado, que hace varios años pasa por una coyuntura que no ha sido funcional a las necesidades de financiamiento de las compañías. Si el mercado sí fuese funcional a las empresas con oferta pública, una resolución como ésta no hubiese quedado a elección de las sociedades, sino que directamente hubiese sido ordenada por el organismo de control. Se planteó como una alternativa para ir haciendo una aproximación gradual.

– El Centro para la Estabilidad Financiera (CEF) acaba de presentar los avances de un índice de transparencia que tampoco parece demasiado benevolente.

– Cierto. La gente del CEF estuvo acá contándome las características de ese índice, que no tienen terminado. Me parece sumamente interesante. Ahora bien, tal vez, y sólo tal vez, para ponerlo en un escenario de análisis, habría que tener en cuenta que si a un país que viene de una crisis como la que acabamos de pasar le hacemos un test de transparencia, no podemos esperar que en lo inmediato dé resultados satisfactorios. Lo valioso de este test estará en ver cómo evolucionan las empresas argentinas de acá en adelante.

– Y la propuesta de reestructuración de la deuda soberana, como titular de la CNV, ¿qué le parece?

– La Comisión Nacional de Valores, si bien es un organismo autárquico, forma parte del Ministerio de Economía. A mí me tocó ser subsecretario de servicios financieros, y he participado del primer año de gestión de este gobierno. Lo único que puedo decir es que la propuesta es totalmente realista.

– Póngase en el lugar de un in

versor.

– No tengo bonos y además trabajo en el Gobierno. Pero entiendo que el inversor siempre va a encontrarse maltratado en estas situaciones. Y subrayo una realidad que el ministro Lavagna señala constantemente. Es la verdad del discurso. Hacer una propuesta que distinta a esta significa repetir la historia de siempre. Lo que el gobierno argentino está tratando de llevar al conocimiento de todos es que no hay recursos para pagar esta deuda. Cualquier propuesta distinta va a terminar en una nueva crisis.