Cristina Fernández vuelve a la Rosada con agenda complicada

Tras unas vacaciones en el sur, buscará recomponer el frente externo.

Cristina Fernández de Kirchner retomará hoy sus funciones oficiales, tras una semana de vacaciones en familia en su refugio de El Calafate donde, amén del descanso obligado que tenía pendiente desde la campaña electoral, aprovechó para repasar las cuestiones más urgentes que deberá enfrentar en 2008.

Tras un fin de año movido coronado por el escándalo de la valija del venezolano, no son pocos los problemas políticos y económicos que la esperan a la mandataria en el regreso al trajín habitual. Hoy, apenas llegue a Buenos Aires, se reunirá con sus principales colaboradores para avanzar en los temas pendientes. Por lo pronto, la tensión con el gobierno de George W. Bush en torno al caso del valijero Guido Antonini Wilson encabeza la nómina de conflictos políticos, pese a que el Gobierno parece ahora querer bajar el tono en la polémica abierta con Washington (ver pág 8). Además, luego de la fracasada operación en Colombia que tuvo a su esposo, Néstor Kirchner, como cabeza de la comisión de garantes para la liberación de los secuestrados de las FARC, Cristina buscará el modo de salir de la incómoda posición internacional en la que quedó embretado su Gobierno y su pretendida estrategia de darle un nuevo impulso a las relaciones de la Argentina con el mundo. Al menos hasta ahora, ese objetivo (meneado hasta el cansancio en la campaña) no ha mostrado frutos. Habrá que ver si ese interés de Cristina por profundizar la integración internacional comienza a cobrar cuerpo a fines de este mes, si es que finalmente la mandataria decide aceptar la invitación al Foro Económico Mundial de Davos, al que su marido nunca asistió en los cuatro años y medio que estuvo en el Poder.

Hasta anoche no había confirmación oficial de ese viaje y tampoco de su visita a España, prevista para la semana próxima, para participar de un encuentro intercultural iberoamericano.

Por otra parte, en un contexto de inflación creciente, también está pendiente la puja salarial con los gremios. Ésta empezará a definirse en marzo y la Casa Rosada ya piensa en un 15% como tope de los aumentos que se pactarán este año en paritarias.

Al parecer, los problemas energéticos tampoco le darán tregua a la mandataria. El intenso calor que no afloja y los cortes de agua y luz que la semana pasada caldearon los ánimos de los porteños volvieron a agitar el fantasma de un colapso energético que desplazó de escena al plan de ahorro de energía que el 22 de diciembre la Presidenta lanzó en la Rosada.

También en materia financiera CFK tiene frentes abiertos.

El Gobierno deberá salir a buscar unos u$s 6.000 millones para cumplir con los vencimientos de la deuda en 2008 y sigue pendiente la renegociación con el Club de París, un tema en el que EE.UU. juega un papel clave.También con los bonistas que quedaron afuera del canje.

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