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Córdoba, un ejemplo

La firma Bioléctrica aprovecha la amplia base de biomasa que se genera en la provincia mediterránea para ganar escala. Las claves.

Quien no necesita ser convencido de las ventajas del biogás es el ingeniero agrónomo Germán Di Bella, presidente de Bioeléctrica, una firma pionera en el país. La empresa posee una planta en Río Cuarto, Córdoba, que genera energía limpia a partir del maíz, que es fermentado con residuos de tambo para liberar metano, "el mismo que liberan las vacas cuando comen", ilustra Di Bella. El gas es llevado a un motogenerador, "que funciona como el de los remises de las ciudades, y eso genera un megaeléctrico por hora, que alcanza para cubrir las necesidades de unas 800 familias", dice.
La planta, que comenzó a funcionar hace nueve meses, tiene una producción de 500 metros cúbicos de gas por hora, lo que a su vez demanda el empleo directo e indirecto de 25 personas.
Como productor agropecuario, Di Bella decidió diversificar su matriz productiva, atento a la bioenergía. "Empezamos por la quema de biomasa, pero descubrimos que la tecnología estaba altamente consensuada, y decidimos avanzar hacia la fermentación húmeda, porque hay mucho maíz en la zona", relata.
Que la biomasa no esté muy extendida en el país se debe a "la falta de un marco regulatorio y de una tarifa que promueva a los inversores a poner dinero en esta energía", comenta el presidente de Bioeléctrica. Un aliciente no menor es us viabilidad fiscal: "Si nosotros, los productores, cosechamos 500 hectáreas de maíz, y la llevamos al puerto de Rosario, dejamos $ 2.800 de impuestos. Si estas misma cantidad la ensilamos y la transformamos en biogás, generamos $ 18.800 en impuestos, porque llevamos ese maíz hasta un electrón, y, en el camino, generamos una cadena de derrame", dice.
Con la aspiración de que el Estado valore cada vez más esta clase de energías, Bioeléctrica participó en la licitación del ministerio para producir biogás. "De los 15 megavatios habilitados para este segmento, se presentaron en total 8,6. Nosotros ofrecimos 3", recuerda. Los requisitos del Ejecutivo eran exigentes, pero la compañía prepara una inversión de u$s 6 millones para ampliar la planta y para construir una nueva. El proyecto estaría terminado en 18 meses.
El sueño de Di Bella es construir 60 de estas plantas en la provincia de Córdoba, en donde sólo se licitaron 85 MW para tecnologías fotovoltaicas, de biomasa, y de energía eólica. "Si uno lograra un valor adecuado de tarifa, podrían constituirse en todo el país, pero queremos hacerlo en Córdoba", sentencia el empresario, "porque esta provincia tiene su fuerte en la biomasa, así que podemos producir grandes cantidades".
A.D.P.

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